La noticia cayó como un baldazo de agua fría y los clubes de la ciudad mostraron todo su dolor por la triste pérdida de un joven que, todos reconocen, “era un gran tipo, muy querido” y que “dejará un vacío enorme”, no solo entre su familia y amigos sino también en el mundo del rugby local.
Navas, confeso tripero, jugó toda su vida en Universitario. Allí tuvo una destacada carrera y fue parte durante largo tiempo de la primera del club, jugando como full back y wing. Durante sus años como deportista fue convocado por el seleccionado de Buenos Aires y hasta estuvo a punto de sumarse a los Pumitas.
Siempre ligado al deporte que amaba, Santiago había decidido sumarse al Club Albatros, colaborando en la Secretaría de la institución, que también lo despidió con un sentido mensaje en apoyo a su familia.
Tenía apenas 35 años y estaba a punto de ser papá, cuando sufrió una fibrilación ventricular contra la que no se pudo hacer nada. Familiares, amigos y vecinos de la ciudad despidieron sus restos este último sábado.