Cinco meses de viaje y apenas dos mochilas con ropa. Así fue que Brenda Andersen y Constanza Darderes comenzaron a gestar lo que tiempo más tarde sería “Cocoliche, ropa con otra oportunidad”. Durante el tiempo que estuvieron fuera del país, usaron solo las prendas que llevaban consigo y a su regreso algo les hizo click.
“Cuando llegamos, la sensación de haber estado con menos cosas y renovado más rápido, la sensación de libertad de tener poco encima, nos hizo vender nuestra ropa. Eso fue lo primero que hicimos y ahí nuestros conocidos se fueron enganchando en esta modalidad, fuimos armando la comunidad de ropa con otra oportunidad”, cuenta Andersen a 0221.com.ar.
Darderes resume el concepto con una frase: “Espíritu libre”. Con esa idea empezaron a vender, en sus casas pero también en centros culturales, ropa en buen estado. Poco a poco, amigos y conocidos fueron sumándose a la iniciativa. En 2015 lograron abrir un local, en diagonal 77 entre 10 y 41, que lleva los colores negro y amarillo de la marca como estandarte, y donde todos los días de 14 a 20 reciben a decenas de clientes y clientas dispuestos a comprar y vender su ropa a concesión.
Las prendas, en palabras de Andersen, se seleccionan de manera “muy particular”: deben ser modernas, de uso actual y estar en excelente estado. Quienes visiten el local podrán ver ropa de reconocidas marcas con diversas texturas y estampados, además de zapatos y accesorios.
El éxito de Cocoliche, además de afianzarlas en el mercado de la feria americana a nivel local, les abrió una puerta en tierras porteñas y actualmente dirigen una sede del negocio en Palermo. “El emprendimiento ya tiene cinco años y hemos ido creciendo muy de a poquito. Por eso más allá de la situación del país nos podemos sostener”, dice Andersen en referencia a la crisis económica que atraviesa la Argentina y que también afecta a la ciudad.
Con respecto a los premios MU-FELP, que se realizaron este viernes por primera vez, para reconocer la labor de las mujeres empresarias en la ciudad; ambas se mostraron agradecidas por el reconocimiento en la categoría de Comercio Local.
“Cuando una emprende y tiene su propio negocio o local, no importa si sos mujer o varón: lo tenés que sacar adelante", remarca Darderes y agrega que "no es lo mismo que estar dentro una empresa, donde quizás se accede a cargos distintos o con una diferencia salarial". "A tu emprendimiento, en cambio, le podés dar el empuje que necesita”, concluye.