El conjunto dirigido por Pedro Troglio disputó una parada difícil en el estadio Mario Alberto Kempes, donde enfrentó al bicampeón del fútbol argentino. Boca llegó como candidato, pero el Lobo se plantó bien en la primera parte y ninguno de los conjuntos pudo sacarse ventaja. Sobre el final del encuentro, los triperos llegaron al gol y sellaron su pase a los cuartos de final de la Copa Argentina, donde continuarán con la ilusión intacta.
Aunque los dos equipos salieron decididos a lastimar el rival, ninguno pudo generar una jugada de gol. Poco pasaba, entonces, cuando Darío Benedetto mostró una molestia física y pidió el cambio. A los 12 de la primera parte, el Pipa salió y le cedió su lugar a Carlos Tévez.
La primera de Boca fue mediante Edwin Cardona. A los 15 del primer tiempo, probó a Alexis Martín Arias desde afuera del área, pero el arquero contuvo el disparo sin problemas. Poco después, Cristian Pavón aprovechó una mala salida mens sana, enganchó y sacó un débil zurdazo que Arias no tuvo problemas detener.
A los 21, el Lobo tuvo su primera chance cuando Facundo Oreja se animó a pasar al ataque aprovechando la mala defensa xeneize y metió un buen pase que Mauro Guevgeozián no alcanzó a controlar en el centro del área rival.
A los 29, el armenio se fabricó una segunda oportunidad: le ganó la espalda a Carlos Izquierdoz tras una peinada del Tanque, pero el central lo agarró desde atrás en el borde del área y, pese a la queja tripera, el árbitro pitó la falta fuera de la línea y le mostró la amarilla al defensor. Silva ejecutó el disparo que rebotó en Matías Melluso sin generar peligro.
En los últimos 15, Gimnasia fue más, pero no pudo generar ocasiones de relevancia como para provocar preocupación en el conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto.
El arranque del segundo tiempo fue una mala copia de la primera parte. El Lobo se adueñó de la pelota, buscando invadir el campo xeneize y generar peligro en área rival. Al minuto, Gonzalo Piovi cobró un tiro libre que se fue por encima del travesaño.
A pesar de los intentos triperos, Boca se acomodó en el campo de juego y comenzó a inclinar la cancha en su favor. Pasados los 10 minutos del complemento, el Xeneize generó peligro a través de Mauro Zárate: el exVélez sacó un zurdazo que se fue cerca del palo izquierdo de Martín Arias.
Pasado el cuarto de hora del complemento, el encuentro entró en un profundo bache en Córdoba. Casi emulando un amistoso, ninguno de los equipos generó ocasiones de gol y lejos estuvo de incomodar a los arqueros de cada equipo. Atento al desarrollo del partido, Troglio decidió meter mano en el equipo y dispuso las salidas de Guevgeozián y Oreja, quienes acusaron algunas molestias físicas. En sus lugares ingresaron el venezolano Jan Carlos Hurtado y Lucas Licht, respectivamente.
El Lobo no perdió el orden, pero se retrasó en el campo de juego, esperando la oportunidad para dar la estocada de contra, pero nada de eso ocurrió. Lejos de mejorar, el juego siguió en una fuerte meseta hasta los 42, cuando Julio Buffarini sacó un sablazo que se fue rozando el palo derecho de Arias.
La sorpresa llegó a los 44. Cuando nadie lo esperaba, un desborde desde la izquierda de Melluso sorprendió a la defensa bostera. El juvenil lanzó el centro razante que encontró los pies Hurtado que terminó empujándola dentro del arco para desatar el delirio tripero en suelo cordobés.
De la mano de los juveniles, el Lobo terminó por imponerse ante el favorito. El conjunto tripero dio el batacazo y se ganó un boleto a los cuartos de final de la Copa Argentina, donde lo espera Central Córdoba de Santiago del Estero para definir el pase a la semifinal de la competencia.