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Gimnasia mereció más, pero terminó empatando frente a Rosario Central

Gimnasia se quedó con un sabor amargo tras empatar, 1 a 1 frente al Canalla. Los de Troglio tomaron la iniciativa durante todo el encuentro y no pudieron plasmarlo en el resultado. El gol tripero lo marcó Santiago Silva, tras una polémica decisión del ártbitro.

El Lobo arrancó con todo, decidido a llevárselo puesto a Central y a los dos minutos tuvo una chance clarísima Guevgeozián, quien estrelló un cabezazo en el palo izquierdo del arco Canalla. Tras esa acción el trámite se emparejó, aunque siempre fue el conjunto mens sana el encargado de llevar las riendas del encuentro. Con jugadas aisladas y sin crear situaciones concretas de gol, el local merodeaba el área de los rosarinos.

La pelota detenida parecía ser el arma predilecta del Tripero, que con buenas ejecuciones de Matías Gómez inquietaba a la defensa de la Academia. El visitante apostaba claramente a esperar en su terreno y salir de contra. Y fue en una de esos contragolpes, que el Colorado Gil empezó a gambetear, hasta que le cometieron falta en la medialuna del área albiazul. El propio mediocampista se encargó de meter un zurdazo exquisito, por arriba de la barrera y sobre el parante izquierdo de Martín Arias, que poco pudo hacer. 36 minutos del primer tiempo y Central ganaba 1 a 0.

De esa manera se terminó la etapa inicial, con algo de injusticia para el Lobo en el resultado y demasiado premio para el poco ambicioso planteo de la visita. El complemento comenzó con una jugada polémica, en la cual Fernando Espinoza vio infracción de Caruso, ante Silva y sancionó penal para los de Troglio. El mismo Santiago Silva se encargó de cambiarlo por gol y a los 2 minutos, el tanteador decía 1 a 1. Las cosas se acomodaban en el Juan Carmelo Zerillo.

Gimnasia siguió con la misma postura y era el que tenía la iniciativa. A pesar del gol tripero, los del Patón no modificaron su estrategia. Ante del cuarto de hora, tuvo que salir lesionado Guevgeozián e ingresó en su lugar Jan Hurtado. Promediando el segundo tiempo, Troglio mandó a la cancha a Santiago Rosales por Tijanovich, remarcando la decisión de ser protagonista del encuentro. El local buscaba por un lado y otro, pero no podía perforar la muralla de Central.

Para graficar por dónde anduvo el partido, basta con decir que durante los segundos 45 minutos, Martín Arias no tuvo casi participación. Así se fue partido y Gimnasia se quedó con un gusto amargo, por haber conseguido un empate, en un duelo que dominó desde el arranque pero que no encontró el camino para ganarlo.

Pedro Troglio se retiró del terreno discutiendo con gente de la platea y con mucho enojo. Ahora será el momento de cambiar el chip y poner la cabeza en lo que suceda el próximo jueves ante Boca, por los cuartos de final de la Copa Argentina. 

Resumen final del partido

 

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