A 42 años de La Noche de los Lápices, la comunidad educativa de La Plata realizó una emotiva marcha para recordar a los estudiantes detenidos, torturados y desaparecidos el 16 de septiembre de 1976. Como todos los años, las agrupaciones estudiantiles y los organismos de derechos humanos se congregaron en Plaza Italia para movilizarse hasta el Ministerio de Obras Públicas, en calle 7 entre 57 y 58.
La convocatoria contó con el colorido que habitualmente logran plasmar los alumnos de los colegios secundarios de La Plata y los estudiantes universitarios. Este año la movilización no fue ajena al delicado momento que está atravesando la educación pública del país, con facultades de la UNLP que permanecen tomadas y una maestra de Moreno fue secuestrada y torturada.
La problemática que atraviesan los más de 3 mil trabajadores del Astillero Río Santiago tampoco estuvo ausente entre los reclamos estudiantiles. Este jueves los obreros ocuparon los talleres de la empresa estatal denunciando el vaciamiento de la firma y la falta de insumos, aunque tras varias horas de tensión se reunieron con las autoridades a cargo de la intervención, llegaron a un acuerdo y levantaron la toma.
Los jóvenes portaron carteles con los rostros de los desaparecidos durante La Noche de los Lápices, al tiempo que se podía divisar ciento de pañuelos verdes a lo largo de calle 7. Sin dejar de lado el contexto del país, la primera columna de la marcha llevó una bandera con la leyenda “con hambre no se puede estudiar”. El recorrido finalizó en el Ministerio de Obras Públicas, lugar donde los militantes de la agrupación UES reclamaron por el boleto estudiantil.
Sin lugar a dudas, La Noche de los Lápices fue uno de los hitos más terribles de la dictadura militar y marcó a fuego a La Plata.
Si bien los secuestros de los jóvenes que militaban en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) se realizaron entre el 8 y el 21 de septiembre de 1976, el 16 ocurrieron la mayoría de las detenciones y por este motivo se estableció esa fecha para conmemorar su desaparición. De los diez platenses que fueron raptados, solo cuatro sobrevivieron a las torturas llevadas a cabo por un grupo del Batallón de Inteligencia Nº 601 y la Policía Bonaerense.
Nuevamente, los estudiantes de la ciudad mostraron su compromiso con la historia y la memoria. También dieron una muestra concreta de que, a 42 años del injustificado accionar represivo de la dictadura militar, los lápices siguen escribiendo.