La facultad de Ciencias Exactas de la UNLP cuenta con diferentes áreas para trabajar, investigar y brindar respuestas a diferentes sectores de la sociedad. Uno de ellos es el Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIMA), que tiene como misión estudiar problemas ambientes de interés local o regional. En esa línea, sus investigadores realizan una intensa actividad en proyectos relacionados en la salud y medio ambiente.
El uso medicinal del cannabis comenzó a tomar más relevancia en la sociedad. Al observar esto, desde el CIMA decidieron crear la primera sala para cultivar cannabis con fines científicos.
“Decidimos generar un ámbito de análisis de la plata y como proyecto de extensión. Hace tres años estamos con esta iniciativa”, indicó Darío Andrinolo, uno de los investigadores del CIMA, a 0221.com.ar. En esa línea remarcó que “el proyecto se restringe solo a la investigación básica y aplicada, es decir que no hacemos entrega de ninguna planta ni sus derivados”.
Entre las principales premisas de los miembros de esta sala se encuentran: conocer la percepción de la sociedad, empezar líneas de trabajo para saber qué pasa cuando se utiliza con otros medicamentos y analizar los cannabinoides, el componente que permite saber qué mecanismos producen los efectos que los usuarios manifiestan.
“Realizamos varias encuestas dentro del ámbito académico para saber qué piensan sobre este tema y notamos que hay una gran desconocimiento. No solo en estudiantes sino también en médicos profesionales”, detalló Andrinolo y agregó que “vamos a avanzar sobre estas encuestas para generar información en toda la comunidad”.
En este marco, en la Facultada aclararon que no es ilegal realizar investigaciones con el cannabis, aunque debieron cultivar sus propias plantas luego de ciertas irregularidades con aquellas que pretendían conseguir primero del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y luego del exterior del país.
Este miércoles, el Concejo Deliberante declaró de interés municipal a esta sala que ha trabajado con varias ONG locales, entre los más reconocidos se encuentran “Mamá Cultiva” y el difunto "Profesor Botánico", Daniel Loza.