domingo 14 de abril de 2024

Qué fue de la vida de Mario Saccone, un lobo suelto en La Plata

Mario Saccone llegó a Gimnasia en 1994, estuvo dos temporadas, fue parte de un equipo histórico plagado de grandes figuras, pero se enamoró para siempre del Lobo y de La Plata, donde hoy es un platense más. Un delantero de corridas electrizantes, un tipo simpático que hizo renegar a Griguol.

El “Lobo”, el “Negro” o “Bam Bam” son algunos de los varios apodos que tuvo en Mario Saccone en sus 48 años de vida. “Yo estaba en Gimnasia de Mendoza y Roberto Perfumo me vio jugar, me recomendó y me trajo a Lobo. Fueron dos años espectaculares para mí, que jamás voy a olvidar. El club me atrapó para siempre”, recuerda sobre su llegada a la ciudad.

Este puntano se instaló en La Plata luego de una extensa carrera y transformarse en un trotamundo del fútbol. Jugó en doce equipos. Pasó por San Luis, Mendoza, La Plata, Bahía Blanca, El Salvador, Chile y China.

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“En La Plata me quedé a vivir porque es una ciudad hermosa. Vivo con mi señora Lorena y algunos de mis hijos (tiene diez y cinco nietos). Tenemos un emprendimiento comercial dedicado a la indumentaria en 6 y 520. La ayudo a ella y disfruto de toda mi familia en los ratos libres, algo que tantos años de fútbol no me permitió”, cuenta a 0221.com.ar.

A Saccone enseguida se le viene a la cabeza todo lo que hizo renegar a un tal Carlos Timoteo Griguol: “De Timo tengo los mejores recuerdos, lo volví loco pobre. Más que un técnico fue un maestro, un tipo que te aconsejaba todo el tiempo a cómo manejarte en la vida con lo que ganabas, cómo debía invertir el dinero, pero mucho caso no le hice y así me fue”.

“Por ejemplo Mariano (Messera) y el Guly (Andrés Guglielminpietro) le hicieron caso y les fue mucho mejor que a mí. Recuerdo el día que aparecí en Estancia con un auto descapotable (un Fiat Barchetta). Me dijo: 'muy lindo, pero dónde está el baño y dónde duerme'. Con el tiempo lo entendí y lo valoré. Una lástima que no lo hice antes”, rememora.

En Gimnasia debutó el 16 de octubre de 1994 en un partido ante el Deportivo Mandiyú, dirigido por Diego Maradona. Jugó 64 partidos y convirtió 4 goles. Su última vez con la camiseta tripera fue el 27 de noviembre de 1996, un clásico con Estudiantes. Torneo Apertura y fue empate 0 a 0. Ingresó a los 37 del segundo tiempo por el Pampa, Roberto Sosa.

Con Maradona lo une otra historia. Ambos compartieron una cancha, uno para Gimnasia y el otro para Boca. Cuando terminó el juego Saccone fue por su objetivo y lo consiguió. Tiene su foto con el “10” y confiesa que “es uno de los recuerdos más lindos que tengo del fútbol. Esa es una foto que se transformó en un regalo para mis hijos”.

El primero de los cuatro goles que marcó para Gimnasia fue el 5 de marzo del 95, en la victoria 4 a 0 ante Belgrano. Fue en el Bosque y anotó el último. Su segundo grito fue en el 2 a 0 contra San Lorenzo en 60 y 118.

El Negro fue uno de los pioneros en emigrar al fútbol chino, en el 2003. Fue un año, pero lo marcó: “Yo tenía 33, el equipo era el Shandong Luneng y la experiencia maravillosa. El idioma muy difícil, complicado, no entendía nada, pero con los traductores y los jugadores que había de varios países me la rebusqué y me pude arreglar”.

“En esa época empezaron a construir lo que son hoy. Tuve la oportunidad de quedarme a trabajar recomendando jugadores, porque tenía muy buena relación con el cónsul, pero no quise. Es una oportunidad que desaproveché y hoy me arrepiento. Tal vez no se dio, porque en ese momento no lo necesitaba y lo único que me interesaba era volver y jugar al fútbol con mis amigos”, admite el delantero, que hoy sigue despuntando el vicio en el súper senior de Gimnasia.

“Es un torneo que está muy bueno, me junto que gente que quiero, como el Indio Darío Ortíz, la pasamos bien y terminamos un muy buen campeonato”, dice al hablar de su equipo actual, que casi sale campeón (compartieron la punta del torneo con Camioneros pero el club de los Moyano se quedó con el título por mayor cantidad de goles a favor).

En este largo camino de recuerdos Saccone repasa enseñanzas que le dejó el fútbol. “Debí ser más prolijo con el dinero que gané, yo llegué del interior, no tuve a nadie que me asesore, fui muy desordenado, todo te seduce y te dejás llevar, y la verdad que hoy podría estar mucho mejor”, resume.

El último gol que metió con Gimnasia fue en un 3 a 1 ante Colón en el Bosque, pero el más recordado lo metió un 5 de mayo de 1996 en el Bombonera, en la tarde del 6 a 0 que hizo historia ante Boca. “Ese partido fue inolvidable. Teníamos un equipo bárbaro, con jugadores increíbles, los mellizos, Mársico, Albornoz y yo pude hacer el último, lo grité como si fuera el del triunfo en el minuto final”.


Su recorrido por el fútbol lo tuvo como protagonista en Gimnasia de Mendoza, su Lobo,  Coquimbo, Cobreloa, Independiente Rivadavia, Villa Mitre, Italiano (otro de los clubes donde dejó una huella en 100 partidos), Juventud Unida Universitaria de San Luis, Berazategui, Gimnasia de El Salvador, Shandong Luneng de China y La Plata Fútbol Club.

Saccone, a los 48 años, hoy comerciante, futbolista por siempre, un “Lobo” suelto en La Plata.

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