Dos amigas de una de las víctimas de falsos productores de televisión que acosaron, amenazaron y distribuyeron fotos íntimas de la joven declararon en la segunda jornada de juicio oral y dieron detalles de las presiones que recibió, luego de ser engañadas. La primera en declarar fue una compañera de colegio de la menor engañada. Contó que mediante el Messenger de Hotmail, fue invitada a un casting para una publicidad de shampoo y también, según el engaño, para sumarse a la tira Casi Ángeles, que en el año 2010 era furor entre los adolescentes argentinos. A la joven le resultó extraña la invitación y no aceptó. Debía ir sola a un departamento ubicado frente a Plaza Moreno.
Al día siguiente recibió otro mensaje con fotos de su amiga, desnuda. Al abrir el correo electrónico y encontrar esas imágenes, dio aviso a su madre que inmediatamente comunicó lo ocurrido a la madre de la menor fotografiada. La joven recordó que su amiga estaba muy angustiada y no quería hablar del tema.
Luego fue el turno de otra testigo que, al momento del hecho, tenía 13 años. “Éramos muy chicas”, recordó la compañera de campamento de la víctima.
El hecho fue denunciado en el año 2010 y la causa fue investigada por el exfiscal Fernando Cartasegna quien, en determinado etapa del proceso dejó de producir pruebas, pero fue reimpulsada y se logró la identificación de dos sospechosos que son juzgados: Adrián Mendoza y Gustavo Zitzer.
Durante la sesión también declararon los policías que participaron en el allanamiento y detención de Mendoza. Además prestó testimonio el policía Nelson Darío Doval, quien fue el que extrajo la información de la computadora de la víctima que dio inicio a la investigación. La pesquisa duró varios años, ya que los falsos productores se contactaban via internet con sus víctimas, pero lo hacían desde distintos locales y con computadoras de acceso público, lo que dificultaba su identificación.

La maniobra consistía en hacer falsas promesas de formar parte de tiras juveniles producidas por Cris Morena. También de actuar en publicidades y en taquilleras obras de teatro o películas de cine. Para ellos solicitaban el envío de fotos sensuales, desnudas o de alto contenido erótico. Las víctimas eran niñas adolescentes entre 13 y 15 años.
La acusación está en cabeza de la fiscal Victoria Huergo y la abogada Ana Cocino que representa a una de las damnificadas. Desde esa parte intenta reconstruir cómo eran las fotos de la niña ya que el CD que contenía esa información, y otras evidencias, se perdieron.

La pérdida de pruebas no es un mal nuevo en la Justicia de La Plata. Dos claros antecedentes de esto se dieron en el juicio oral por el crimen de la niña Yamila Saubidet y por el asesinato de la travesti La Moma. En ambos hechos los acusados fueron absueltos.
Pero en este caso en particular, la evidencia se puede reconstruir y la fiscal cuenta con un medio de prueba que puede resultar clave y que lo dará a conocer en las próximas audiencias del debate que está a cargo del juez Emir Alfredo Caputo Tártara por la secretaría de Nora Vernetti del Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata.