Un pedido de prisión preventiva recayó sobre Pablo Oscar Fernández Garaygorta, exintegrante del cuerpo técnico de la Selección juvenil de hockey sobre césped, procesado por abuso sexual, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. La solicitud fue requerida por el fiscal Marcelo Romero ante el juez de Garantías Jorge Moya Panisello.
Cabe recordar que el magistrado ordenó la detención del sospechoso y la medida fue confirmada por la Cámara de Apelaciones, al entender que el caso no debe prescribir. La defensa había solicitado precisamente la prescripción de la causa, para evitar la declaración indagatoria que estaba prevista para el 23 de mayo pasado en la Unidad Funcional de Instrucción 6 de La Plata. En ese marco, la captura del acusado se concretó el martes 31 de julio pasado.
El fiscal no creyó la versión aportada por el imputado en su declaración indagatoria para responder por la acusación de “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y las circunstancias de su realización cometido por un encargado de la educación”. Se trata de un delito que tiene una pena en expectativa de 8 a 20 años de prisión y no es excarcelable.
La abogada de la víctima, Sofía Caravelos, sostuvo que la joven tenía 14 años al momento del hecho, ocurrido en 2005. El sospechoso, en cambio, tenía 39. Según la investigación los abusos sexuales habrían ocurrido en el campo de entrenamiento de hockey. Además la adolescente habría sido obligada a ir a la casa del agresor, donde también fue abusada sexualmente, siempre según la versión aportada por la víctima en el expediente y su abogada en declaraciones públicas.

El analista de videos de las selecciones nacionales de hockey aseveró que en sus treinta años de carrera docente hizo muchos campamentos deportivos con menores de edad y nunca tuvo problemas. Además, subrayó que en los últimos nueve años integró el cuerpo técnico del seleccionado argentino de hockey de mayores y Sub 21 y no tuvo objeciones ni quejas de nadie.
En su relato, el hombre reveló que en 2006 mantuvo una relación clandestina con la madre de la denunciante y aseguró que la niña tenía problemas psiquiátricos, por lo que reiteró en varias ocasiones que se trata de una venganza por ese amorío pasajero. Durante otro pasaje de la declaración, el acusado reconoció que fue el profesor de educación física de la denunciante cuando era menor de edad.

“Pacu”, tal como le dicen en su círculo de amistades, trabajó como docente en un instituto de educación de gestión privada, cuyos fundadores y actuales propietarios son la familia de la denunciante. Propuso como testigo de descargo a la portera de la institución. En otro tramo de su versión aseguró: “Traigo a mi memoria que varias veces mientras yo estaba trabajando (…) la madre se acercaba y me traía tortas que ella denominaba afrodisíacas, eso generó un comentario generalizado y creo que hizo que la relación se diluya”, confiaron fuentes de la investigación a 0221.com.ar.
El acusado aseguró que, tras conocida la denuncia, “mucha gente” se acercó a manifestarle su apoyo y ofreció dar testimonio de concepto. También aclaró que en 2011 la madre de la denunciante llegó a la arena política de Brandsen por su recomendación y se mostró molesto por las pintadas que aparecieron en la ciudad en su contra.