"Hace un tiempo que se venía hablando de que la empresa iba a cambiar la razón social, cosa que los directivos negaron todo el tiempo. El lunes reforzaron la seguridad y este martes nos encontramos con la concesionaria cerrada y con un cartel que nos remitía a una escribanía. Nada más, nadie dio la cara", dijo a este portal Eugenia, una de las trabajadoras despedidas de la sucursal local de Mercedes Benz.
Solo dos personas mantuvieron su puesto laboral en la planta de 44 entre 149 y 150, mientras que veinte quedaron en la calle. Los empleados ya hablan del cierre de la agencia de autos local, tal cual ocurrió en Mar del Plata. De hecho, la situación de los que continuarán en la concesionaria es de total incertidumbre y creen que podrían trasladarlos a otros locales.
Luego del impacto de la amarga noticia, los trabajadores realizaron una asamblea. "Llamamos al sindicato para ver cómo teníamos que seguir", contó Eugenia, quien agregó que primero pasaron por la sede local de SMATA, antes de dirigirse al estudio señalado por la empresa.
Entre los despedidos se cuentan tanto empleados con 15 o 20 años de experiencia, como personal incorporado hace pocos meses. "Se estaba trabajando muy mal pero se lo vinculaba a la situación económica del país. Los directivos decían que era un problema general, pero que no iba a pasar absolutamente nada raro. Si bien las condiciones laborales no eran las mejores, tampoco esperábamos que ocurriera esto", manifestó.

Además, la compañía Fangio S.A -de capitales brasileros y con otras concesionarias en el Conurbano- ofreció indemnizaciones más altas a trabajadores con mayor antigüedad. "El gerente llamó a uno de los empleados y le dijo que si se presentaba antes de las 14 le daba entre un 5 y un 6 por ciento más del dinero que le correspondía. El compañero contó que para él hubiese sido fácil aceptar pero decidimos estar todos juntos en esto. Buscamos lo mejor para todos", concluyó.