La suciedad ocasionada por los desechos cloacales había impedido el normal desarrollo de las tareas diarias del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.
La suciedad ocasionada por los desechos cloacales había impedido el normal desarrollo de las tareas diarias del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.
Como había contado 0221.com.ar, trabajadores de ABSA estuvieron corrigiendo los inconvenientes durante todo el lunes, con el objetivo de “desobstruir una cañería que estaba tapada por una piedra de gran porte”, según voceros de aquella empresa.
Ese colapso derivó en la inundación de la planta baja y no solo el PAMI, sino algunos comerciantes de la zona también decidieron cerrar sus puertas y dejar de atender a causa del olor era nauseabundo.
Finalmente, este jueves las puertas del lugar volvieron a abrirse para la atención del público.
Foto: @nandotocho
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