El delantero de 18 años que firmó contrato por tres temporadas con el Lobo se considera propietario de su pase. La directiva directiva de Gimnasia piensa igual, pero la Cámara de Resolución de Disputas de Venezuela determinó en el punto 2 de su fallo que el contrato entre el futbolista y el Deportivo Táchira de ese país tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2018.
El documento fue emitido el 4 de enero de este año y, por lo tanto, desde la FVF le dieron la razón al equipo venezolano e indicaron que para enviar la habilitación del futbolista, el lobo deberá desembolsar 200 mil dólares para comprar el pase.
El conflicto está instalado y ahora Gimnasia deberá mover sus fichas. En principio la idea del club es no poner dinero, aunque pretenden que el joven delantero no se vaya y, en el peor de los casos, que se entrene hasta diciembre, aunque no pueda pisar el campo de juego.