Un poco común pedido de reclusión perpetua recayó sobre David Ezequiel Ruiz acusado de “homicidio calificado por el vínculo” por la muerte de su novia Brenda Irusta, quien fue encontrada con un disparo de arma de fuego en la cabeza y la autopsia reveló que, además, tenía un fuerte golpe en la frente. El defensor rechazó el uso de la figura de “reclusión” y pidió la absolución del joven por entender que, según su análisis de las pruebas, se trató de un accidente. El adelanto de veredicto se conocerá el martes 21 de agosto.
“La muerte de cualquiera me afecta porque me encuentro unido a toda la humanidad”. Con este pasaje del poema “Las campanas doblan por ti” del poeta inglés John Donne y recordado por Ernest Hemingway en su famoso libro, el fiscal Marcelo Romero comenzó su meduloso alegato. Tras resaltar que está sobre el final de su carrera judicial expresó que “la muerte me sigue conmoviendo, mucho más la muerte joven, no la naturalizo al contrario, me duele cada vez más”.
Ya entrando en el plano técnico de la audiencia. Romero dijo que con la prueba producida en el juicio oral “quedó demostrado” que el 30 de septiembre de 2013, la joven de 17 años de edad, fue asesinada de un disparo en la cabeza, ejecutado por el acusado.
En ese sentido valoró el relato de testigos que dijeron que “al principio” la relación entre víctima y acusado era buena, pero que se fue degradando con el tiempo. Estuvieron juntos unas seis semanas. “El entusiasmo del inicio de la relación fue transformándose en temor”, graficó el acusador. Además resaltó que el disparo de la joven estaba en el lado izquierdo de su cabeza, pero su mano hábil era la derecha. También que la víctima “no tenía acceso” a las armas de fuero “pero el acusado sí”.
Otra de las pruebas que valoró Romero fue el testimonio de dos amigas de la joven fallecida, quienes narraron que poco tiempo antes del fatal desenlace, la vieron con un ojo morado que intentaba taparlo con lentes de sol, pero finalmente reconoció que Ruiz le había pegado y provocado la lesión. Romero no dejó de pasar por alto el golpe en la frente que fue descubierto por los médicos que practicaron la autopsia. Según la hipótesis acusatoria, el agresor la golpeó en la cabeza para ponerla en estado de indefensión y luego asesinarla sin peligro de resistencia.
También hizo foco en la “paupérrima actuación policial” en base a la declaración de policías que estuvieron en el lugar del hecho, no preservaron la escena del crimen y además, tomaron con sus manos el arma asesina. “Lo digo con dolor, pasan los años, pasan las instrucciones, pasan las academias, pasan las generaciones y parece que cada vez estamos peor”, se quejó Romero, famoso (entre otras cosas) por las severas recomendaciones que imparte a la fuerza policial de La Plata antes de tomar su turno judicial.

Por su parte la defensa insistió con una serie de nulidades que ya fueron rechazadas durante la instrucción del caso (que estuvo a cargo del propio Romero) y por el Tribunal Oral Criminal V de La Plata, durante la audiencia de citación a juicio (artículo 338 del Código Procesal penal bonaerense).
El defensor oficial Ricardo Fuente sostuvo que la presunta mala relación entre la joven y el acusado eran “discusiones en el ámbito de la pareja” y las atribuyó a los celos. Sobre el pedido de reclusión perpetua la defensa recordó que esa figura fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema que equiparó las figuras de prisión y reclusión. En la práctica penitenciaria no hay diferencias entre la prisión o la reclusión. Es una cuestión de discutir cuánto tiempo efectivamente estará el condenado en prisión. En la actualidad tendrá la posibilidad de una libertad condicional, que dependerá de su comportamiento intramuros.
“Hacer justicia es absolver a Ruiz que lleva cinco años preso por un crimen que no cometió”, expresó el defensor sobre el cierre de su alegato. Sobre el final de la audiencia, el acusado hizo uso del derecho a tener la última palabra: “Yo no maté a nadie, esto fue un accidente y hace cinco años que estoy preso”. El joven asegura que al momento del disparo, él estaba en la puerta de la humilde vivienda que compartían con su pareja en 515 entre 10 y 11, sobre el camino de sirga del Arroyo El Gato.
Al finalizar la audiencia, el fiscal Romero destacó “la excelente conducta de la familia de la víctima durante todo el debate y la colaboración que tuvo con la Fiscalía, al igual que el imputado”. El Tribunal a cargo del debate está integrado por María Isabel Martiarena, Carmen Palacios Arias y Ezequiel Medrano, por la secretaría de Rosario Goñi.