Científicas platenses encontraron un nuevo uso para la yerba lavada
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Científicas de La Plata encontraron un nuevo uso para la yerba lavada

Investigadoras del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA) decidieron crear una solución microbacteriana con el residuo de la yerba. Los primeros resultados fueron alentaron y lograron detener el desarrollo de dos bacterias perjudiciales para la salud.

Con el objetivo de no generar contaminación y economizar procesos, un grupo de científicos del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA) trabajó sobre la obtención de una sustancia antimicrobiana a partir de los restos de la yerba, es decir lo que se descarta de un mate. Estos procesos dieron como resultado un producto que inhibe el crecimiento de dos bacterias perjudiciales para la salud: la Escherichia Coli y la Staphylococcus Aureus.

Las científicas del centro dependiente de la facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, el CONICET y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) estudiaron los restos de un mate tras ser cebado en reiteradas ocasiones y realizaron el peculiar hallazgo. La autora del trabajo, Romina Arreche, explicó que con la extracción que se realizó a la yerba lavada, se obtuvo una solución de color verde más clara pero que aún conservaba los compuestos como vitaminas, minerales y antioxidantes.

En el paso siguiente, Arreche decidió poner en contacto la sustancia obtenida con un elemento químico al que se denomina sal de plata, el cual posee propiedades antimicrobianas. Esto significa que inhibe el desarrollo de virus, bacterias y hongos. Luego de 24 horas, la interacción entre ambos químicos dio como resultado la formación de nanopartículas de plata.

La solución obtenida fue utilizada como medio de cultivo para dos bacterias perjudiciales para la salud tales como la Escherichia Coli, que normalmente habita en el intestino humano; y y Staphylococcus Aureus, en general responsable de causar infecciones en la piel. El resultado fue más que alentador y ninguno de los microbios logró reproducirse normalmente.

Patricia Vázquez, otra de las investigadoras referente del grupo de química verde del CINDECA, explicó que se han hecho numerosas investigaciones que prueban la obtención de estas nanopartículas a partir de extractos, pero ninguna lo había hecho con yerba. En ese sentido, remarcó que la idea fue acudir a un producto de altísimo consumo y cuyo residuo se tira a toneladas.

Las científicas aventuran posibles aplicaciones del producto antimicrobiano en telas y pinturas, para lo cual será necesario avanzar en las investigaciones con científicos de otras áreas disciplinares, y lo mismo con un eventual uso en productos relacionados con la salud humana.

Investigadoras del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA) decidieron crear una solución microbacteriana con el residuo de la yerba. Los primeros resultados fueron alentaron y lograron detener el desarrollo de dos bacterias perjudiciales para la salud.

13 de julio de 2018

Con el objetivo de no generar contaminación y economizar procesos, un grupo de científicos del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA) trabajó sobre la obtención de una sustancia antimicrobiana a partir de los restos de la yerba, es decir lo que se descarta de un mate. Estos procesos dieron como resultado un producto que inhibe el crecimiento de dos bacterias perjudiciales para la salud: la Escherichia Coli y la Staphylococcus Aureus.

Las científicas del centro dependiente de la facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, el CONICET y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) estudiaron los restos de un mate tras ser cebado en reiteradas ocasiones y realizaron el peculiar hallazgo. La autora del trabajo, Romina Arreche, explicó que con la extracción que se realizó a la yerba lavada, se obtuvo una solución de color verde más clara pero que aún conservaba los compuestos como vitaminas, minerales y antioxidantes.

En el paso siguiente, Arreche decidió poner en contacto la sustancia obtenida con un elemento químico al que se denomina sal de plata, el cual posee propiedades antimicrobianas. Esto significa que inhibe el desarrollo de virus, bacterias y hongos. Luego de 24 horas, la interacción entre ambos químicos dio como resultado la formación de nanopartículas de plata.

La solución obtenida fue utilizada como medio de cultivo para dos bacterias perjudiciales para la salud tales como la Escherichia Coli, que normalmente habita en el intestino humano; y y Staphylococcus Aureus, en general responsable de causar infecciones en la piel. El resultado fue más que alentador y ninguno de los microbios logró reproducirse normalmente.

Patricia Vázquez, otra de las investigadoras referente del grupo de química verde del CINDECA, explicó que se han hecho numerosas investigaciones que prueban la obtención de estas nanopartículas a partir de extractos, pero ninguna lo había hecho con yerba. En ese sentido, remarcó que la idea fue acudir a un producto de altísimo consumo y cuyo residuo se tira a toneladas.

Las científicas aventuran posibles aplicaciones del producto antimicrobiano en telas y pinturas, para lo cual será necesario avanzar en las investigaciones con científicos de otras áreas disciplinares, y lo mismo con un eventual uso en productos relacionados con la salud humana.

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