El Pincha y el Tricolor se verán las caras en los octavos de final del certamen más importante a nivel continental. Será el noveno partido entre ambos, aunque en la memoria de los hinchas de Estudiantes hay uno quedará grabado a fuego.
El Pincha y el Tricolor se verán las caras en los octavos de final del certamen más importante a nivel continental. Será el noveno partido entre ambos, aunque en la memoria de los hinchas de Estudiantes hay uno quedará grabado a fuego.
Estudiantes se enfrenta a Rosario Central en el Estadio Mario Alberto Kempes por los 16avos de Copa Argentina, donde el encuentro tiene una pica especial.
Fernando Muslera agradeció el apoyo de los hinchas de Estudiantes tras ser citado en la Selección uruguaya para el Mundial 2026, el quinto de su carrera.
Fue por la segunda fase de la Copa Libertadores de 1983. El León recibió a Gremio, por la 5ta fecha de esa instancia, jugando uno de los encuentros más recordados en la historia pincharrata. Esa noche, Estudiantes empató 3 a 3, con siete jugadores y luego de ir perdiendo por dos goles de diferencia.
Los dirigidos por Eduardo Manera se pusieron en ventaja a los 35’ del primer tiempo con un gol de Sergio Gurrieri, para ese momento el Pincha ya jugaba con dos hombres menos por la expulsión de Trobbiani y Ponce. Antes del cierre de la primera etapa, los Gaúchos llegaron al empate y a los 20 minutos del segundo tiempo ya ganaban 3 a 1.
Las cosas para Estudiantes se pusieron mucho peor cuando luego de que el árbitro, Luis Fredy Da Rosa (Uruguay), decidiera expulsar a Julián Camino y Hugo Teves, dejando al León con siete jugadores a falta de 15 minutos para que finalice el encuentro. Eran siete contra once, parecía una partido liquidado.
Pero ese 8 de julio de 1983, el Pincha protagonizó una de las hazañas más emblemáticas en la historia de la institución. Nuevamente Gurrieri dijo presente en el marcador, a los 32 minutos del segundo tiempo, acortando la distancia y encender la llama de la esperanza. Y a cuatro minutos para que se cumpla el tiempo reglamentario, luego de un rebote en el área de los brasileros, Miguel Ángel Russo remató de zurda y puso el 3 a 3 para hacer delirar a todo el estadio de 1 y 57.
Aquella noche los más de 30.000 hinchas que estuvieron en la cancha fueron testigos de una batalla épica, donde Estudiantes sacó a relucir toda la mística que le aflora al momento de jugar la Copa Libertadores de América.