El platense Marcos Rojo fue el autor del gol que le dio el agónico triunfo al seleccionado argentino y depositó al conjunto dirigido por Jorge Sampaoli en la siguiente fase de la Copa del Mundo. Terminado el partido todo fue euforia y el exPincha se mostró emocionado por la definición en la que se visitó de héroe y le dio nueva vida a la Selección Nacional.
El lateral habló con la prensa en el estadio de San Petersburgo y señaló que vivió el final del partido con "mucha alegría". "Lo necesitábamos muchísimo. Estamos más fuertes que nunca. Ahora empieza la Copa para nosotros. Se me pasaron muchas cosas por la cabeza: les dije a los chicos el otro día que iba a hacer un gol, se lo dije a Eber (Banega) y a (Nicolás) Ottamendi y nos reíamos de eso. Se lo dedico a mi familia, a mis padres y a mi hija que estaba en la cancha”.