El día después del paro que transformó a la ciudad en un desierto, volvieron las clases y también las amenazas de bomba en la región: esta vez hubo llamados en seis colegios platenses y en tres de Berisso. Los móviles policiales se desplazaron por distintos establecimientos justo en la previa del partido clave en el que la Selección Argentina se juega ante Nigeria la clasificación a la próxima fase del Mundial de Rusia 2018.
Los primeros llamados que se registraron en la mañana de este martes los recibieron en secundarias 1 y 2 y la Primaria 3 de la vecina localidad. La situación hizo que en algunos casos los alumnos ni siquiera ingresen a los centros educativos.
Más tarde ocurrió una situación similar en la Escuela Industrial Albert Thomas. Tras la llegada del personal de Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y del Gabinete de Explosivos para el registro de rutina, los alumnos abandonaron el edificio ubicado en 1 entre 57 y 58.
Con el avance de la mañana se conocieron casos de las mismas características tanto en el Liceo Víctor Mercante de diagonal 77 entre 4 y 5, en el Normal 2 de diagonal 78 entre 4 y 58, en la Media Nº 8 de 48 entre 9 y 10, como en el Colegio San Pío de 28 y 60.

Ya cerca del mediodía los efectivos se movilizaron a 14 y 51 por una nueva amenaza de bomba en el Normal 1, que ya vio afectado el dictado de clases en al menos diez oportunidades. De esta manera la problemática continúa profundizándose y llevó a algunos padres a no enviar a sus hijos a la institución, especialmente en lo que respecta al nivel inicial.

Cabe destacar que desde el inicio del ciclo lectivo y especialmente desde mediados de mayo, los llamados intimidatorios han afectado el normal funcionamiento en casi 20 establecimientos de La Plata, Berisso y Ensenada. En ese marco, como ya informó 0221.com.ar, los investigadores judiciales están trabajando en un plan piloto basado en la Big Data para encontrarle una solución a la esta situación que se ha convertido en una moda.
Además, cada operativo le cuesta a la Provincia entre 25.000 y 30.000 pesos. "Ante cada llamado de amenaza, es nuestra obligación acudir al establecimiento con toda una logística que implica poner en movimiento la brigada de explosivos, fuerzas policiales, bomberos y Defensa Civil, además de alertar a los hospitales públicos y a las cuadrículas de la zona", explicaron al respecto a este portal desde el Ministerio de Seguridad bonaerense.