Por Martín Soler
Por Martín Soler
Una pena de 18 años de prisión recayó sobre un hombre acusado de violar a su hija adoptiva, durante seis años, en la vivienda que compartían en el casco urbano de La Plata, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. El ahora condenado está detenido hace más de tres años la unidad hospital de Lisandro Olmos porque padece graves problemas de salud.

El PAMI anunció que ya se encuentran abiertas las inscripciones para las propuestas que brinda junto a la UNLP y la UTN.
Tras lo que define como una semana de tensión en escuelas bonaerenses, las autoridades educativas bonaerense pidieron reforzar el trabajo conjunto.
La condena se basó en el relato de la víctima que fue corroborado por los informes de peritos oficiales.
Los jueces del Tribunal Oral Criminal III de La Plata, con fundamentos del magistrado Ernesto Domenech, encontraron culpable al acusado de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda en concurso ideal con corrupción de menores”. La sentencia fue acompañada por Andrés Vitali y Santiago Paolini, los otros integrantes del tribunal.
Tras su alegato, la fiscal de juicio Silvina Langone había solicitado una pena de 35 años de cárcel. En ese momento recordó que cuando la víctima se negaba, el acusado descargaba su ira con los hermanos de la menor, a quienes golpeaba y maltrataba. Según se dio por acreditado, los abusos comenzaron cuando la joven tenía 12 años de edad y cesaron seis años después, cuando la víctima pudo quebrar sus miedos y contarle a su madre adoptiva lo que padeció.
Por su parte las abogadas Sofía Caravelos y Analía Carrillo, representantes legales de la víctima, solicitaron una pena levemente menor: 30 años. La doctora Caravelos confirmó a este medio que recurrirán a Casación para discutir “algunos aspectos técnicos” de la sentencia y el monto de la pena.
El condenado fue uno de los detenidos en la asamblea universitaria que terminó en graves desmanes el 20 de febrero de 1996, durante el debate por la reforma de la Ley de Educación Superior. Una de sus compañeras de detención fue la abogada Caravelos, entonces estudiante de Derecho.