Por Martín Arrúa y Florencia Tróccoli
Por Martín Arrúa y Florencia Tróccoli
Científicos de la UNLP advirtieron sobre la aparición de especies de hongos con “fructificaciones macroscópicas” que podrían ser mortales si llegaran a ser consumidos. Las altas temperaturas y las intensas lluvias registradas durante el mes de abril facilitaron de desarrollo de estos especímenes en plazas y jardines.

La UNLP expresó su pesar por el fallecimiento de la científica, formada en esa casa de estudios y con una extensa labor académica en química.

El Bachillerato de Bellas Artes de UNLP realizará un encuentro abierto para reunir a distintas generaciones de estudiantes, docentes y graduados.
El investigador del Instituto de Botánica Spegazzini de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP y del Instituto de Fisiología Vegetal (INFIVE), Mario Saparrat, explicó a 0221.com.ar sobre la peligrosidad que implica la presencia de estos hongos en los espacios verdes de La Plata.
En ese sentido, Saparrat relevó que los especímenes son indistinguibles al ojo de una persona. “Para determinar si un hongo es tóxico o comestible, hay que someterlo a una especie de pruebas, de lo contrario, la recomendación más importante en no tocarlos y mucho menos consumirlos”, afirmó.
El problema principal es cómo afectan las esporas del hongo a los organismos del cuerpo humano. Estas consecuencias pueden ir desde trastornos intestinales e incluso provocar la muerte.
“Hemos tenido varios reportes de mortalidad en la provincia de Buenos Aires. Hay gente que ingirió un hongo y en seis minutos se le destruyó el hígado”, sostuvo el científico. Y amplió: “En caso de uno lo ingiera, lo más recomendable es ir de manera urgente a una guardia de turno. Esto mismo se aplica para los animales”.
A pesar de estas consecuencias, Saparrat también remarcó que "la intervención humana sobre el desarrollo de este reino también puede ocasionar una pérdida del equilibrio funcional de los hongos en la naturaleza como descomponedores de la materia orgánica".