A horas del encuentro, Mendoza es una fiesta. Miles de fanáticos del Lobo y el Canalla invaden las calles donde se vive una sana rivalidad y hasta se turnan para entonar canciones en aliento a sus respectivos equipos.
A horas del encuentro, Mendoza es una fiesta. Miles de fanáticos del Lobo y el Canalla invaden las calles donde se vive una sana rivalidad y hasta se turnan para entonar canciones en aliento a sus respectivos equipos.
Los fanáticos triperos aprovechan el momento y coparon las redes sociales con fotos y videos, mientras tanto disfrutan de una jornada única: el Lobo volverá a jugar una final después de 24 años.

La Reserva de Gimnasia cayó 1 a 0 ante Banfield en Luis Guillón y no pudo alcanzar a Rosario Central en la pelea por la clasificación.
Gimnasia visitará a Huracán este jueves desde las 20 y Ariel Pereyra prepara cinco modificaciones para cortar la racha de cuatro empates consecutivos.