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Absolvieron a los policías acusados por la muerte de un joven en City Bell

El juicio comenzó con siete acusados, en los alegatos no acusaron a dos y un tribunal absolvió por falta de pruebas al resto. La familia de la víctima se retiró llorando de Tribunales e indignados por la sentencia.

El caso por la muerte de Cristian Pérez ocurrida en el año 2002 en la localidad de City Bell sigue sin tener una explicación certera. Los siete policías que llegaron a juicio acusados por la muerte y su eventual encubrimiento fueron absuletos y los que estaban detenidos recuperaron la libertad.

El Tribunal Oral Criminal II de La Plata, por unanimidad absolvió de culpa y cargo a  David Alejandro KoenigMiguel Ángel ÁlvarezJorge Alberto LunaPedro Oscar DjurasekAriel David PerichRubén Eduardo Lago y Juan Alejandro Pavella. Djurasek era el titular de la comisaría Décima al momento del hecho y fue exonerado por apremios ilegales en el marco de otra causa judicial. Koenig actualmente cumple funciones en la comisaría Primera.

Los magistrados coincidieron con los abogados Julio Beley, Oscar Salas, Cristian Romano y el defensor oficial Claudio Ritter, quienes sostuvieron en sus alegatos que no existe prueba que demuestre la responsabilidad de los procesados en el hecho.

Tras la etapa de prueba la fiscal Victoria Huergo consideró que el caso no se pudo demostrar por existir dudas insalvables, a las que relacionó con el paso del tiempo. Ese desestimiento fue duramente cuestionado por la familia Pérez, pero los jueces le dieron la razón a la funcionaria oficial y no condenaron, tal como habían solicitado las abogadas de la familia del joven.

En este caso estuvieron en pugna dos posturas. La acusación particular sostuvo que la víctima fue asesinada por policías y colocaron el cadáver en las vías del tren para que lo arrolle una formación ferroviaria y enmascarar en caso como suicidio. Pero la defensa sostuvo que el joven se quitó la vida producto de una profunda depresión. Ninguna de las dos versiones se pudo demostrar, ya que los magistrados tampoco avalaron la teoría suicida.

En uno de los tramos más salientes de la extensa resolución los jueces Claudio Bernard, Liliana Torrisi y Silvia Hoerr sostuvieron que se llegó a este cuadro de situación, con una familia destrozada y varios acusados privados de su libertad durante año, producto de “funcionarios judiciales inoperantes que actuaron en la investigación”. En la causa pasaron los exfiscal Tomas Moran (detenido acusado de pedir coimas), Leandro Heredia (desplazado de su cargo por mal desempeño de sus funciones) y el exjuez de Garantías César Melazo, detenido y procesado como jefe de una asociación ilícita conformada por policías corruptos, narcos, barras, sicarios y lobistas con protección judicial. 

El cuerpo de Pérez apareció el 14 de octubre de 2002, presuntamente arrojado al paso de un tren entre las estaciones de City Bell y Villa Elisa. La causa estuvo sumergida en un laberinto judicial e iba camino a la impunidad, pero la tenacidad de la familia de la víctima logró impulsar el expediente.

Heidel Marie Cejrowaska, la abuela de Cristian fue una de las testigos en declarar. En su relato aseguró que vio al exfiscal Moran recibir sobres con dinero por parte de personal policial. Tras escuchar la absolución la mujer insultó nuevamente a los policías y a la fiscal Huergo. “Vamos a llorara a Cristian a nuestra casa, ojalá nunca les pase”, fueron las últimas palabras de la mujer al retirarse de la sala de audiencias del fuero Penal de La Plata.

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