Faltaba poco para las 20 del jueves cuando de pronto se hizo de día por décimas de segundo. Después del relámpago, el inconfundible estruendo: cayó un rayo y se sintió especialmente en el centro de la ciudad. Pese a la tormenta que se registró durante todo el día, la actividad eléctrica comenzó al caer la noche y generó temor a más de un vecino. Así lo comentaron varios platenses que decidieron compartir la experiencia por las redes sociales.