Luego de más de dos años y medio, Guillermo Barros Schelotto no continuará como director técnico de Boca. Si bien el balance inicial no había sido negativo y hasta se manejó la posibilidad de una renovación, el duro golpe sufrido en la final de la Copa Libertadores resultó determinante.
La dirigencia xeneize tomó la decisión, luego de un primer contacto de Daniel Angelici, el presidente del club, con Guillermo. Ahí se frenaron las negociaciones en búsqueda de un nuevo vínculo, ya que el contrato del "Mellizo" finalizaba el próximo 31 de diciembre. Ahora solo resta que la institución lo informe de manera oficial.
Barros Schelotto asumió en marzo de 2016 en lugar de Rodolfo Arruabarrena. Consiguió dos torneos a nivel local, en la temporada 2016/2017 y 2017/2018. Dirigió 117 partidos, de los cuales ganó 63, empató 31 y perdió 23, con una efectividad del 63 por ciento.
En tanto, había trascendido que desde el entorno del Mellizo pretendían un año y medio de contrato para continuar, lo que representaba un problema, dado que hay elecciones a fines de 2019 en el Xeneize y el vínculo hubiese invadido seis meses de la siguiente gestión. Al mismo tiempo, tendría ofertas para dirigir en Estados Unidos y Brasil.

Antes de que se confirmara el fin del ciclo de los hermanos Barros Schelotto, ya habían comenzado a sonar varios posibles reemplazantes. La lista de aspirantes es extensa: la encabezan Gustavo Alfaro, Antonio Mohamed, Martín Palermo, Gabriel Heinze y José Pekerman, aunque la nómina no termina ahí. Desde Miguel Ángel Russo hasta Sebastián Beccacece sonaron en los pasillos de la Bombonera.
De todas maneras, la Comisión Directiva aguarda por la incorporación de un mánager para acelerar con el nuevo habitante del banco de suplentes. El apuntado es Nicolás Burdisso, con quien ya hubo contactos.