Los empleados del supermercado chino Jadong, ubicado en diagonal 79 entre 65 y 66, se despertaron abruptamente este lunes por la madrugada al oír el estallido de una molotov e inmediatamente bajaron a ver qué había pasado. Este nuevo ataque se dio apenas dos días después del sucedido en 65 entre 28 y 29, donde un hombre arrojó una bomba de humo a un comercio y luego se escapó.