Pasadas las 10 de la mañana, La Plata y toda la región sintió un breve temblor que generó temor en miles de vecinos que se mostraron sorprendidos y curiosos para saber qué era lo que estaba ocurriendo. Rápidamente, miles de platenses se volcaron a las redes sociales para contar sus sensaciones, sin embargo, un nutrido grupo no apreció nada al momento de registrarse el sismo, el cual tuvo una magnitud de 3.8 grados en la escala Richter.
“Es una pregunta difícil de responder, yo estaba en una reunión de trabajo y no lo sentí pero si lo percibió gente que estaba en la oficina contigua a la mía”, afirmó a 0221.com.ar la titular del Departamento de Sismología, Nora Sabbione. En esa línea, la Dra. en Geofisica explicó que “tiene que ver con la concentración que la persona tenga frente a estos eventos”.
Minutos después de que los platenses sintieron el temblor, el Instituto de Prevención Sísmica confirmaba que el epicentro fue “a 32 km al sur de CABA, 50 kilómetros al Oeste de La Plata y a 140 km al Este de Chivilcoy -34.904 (lat) -58.483 (long)”, lo que indica que fue a la altura de Esteban Echeverría.
Muchos vecinos de dicha localidad sintieron el temblor mientras que otros no, a pesar de la cercanía con la cual estaban a las 10.27, momento en que se registró la vibración. “La percepción tiene que ver con la circunstancia de la persona al momento de llegar un evento de estas condiciones”, detalló Sabbione.
También comentó que la altura no es un factor de importancia para sentir un sismo pero si las características que tiene el lugar en el que se encuentra la persona. “Son muchas las variables pero si el lugar tiene mucho sedimentos se amplifican los movimientos”, señaló a este medio.
Por su parte, el manual de prevención sísmica del Instituto de Prevención Sísmica remarca: “Se percibe en el interior de los edificios, reconociéndose que se trata de un sismo. Los objetos colgantes oscilan y las puertas y ventanas crujen. Se perciben vibraciones como las ocasionadas por el paso de un camión pesado. En la parte superior de este grado crujen las cabriadas y paredes de madera y tintinean los vasos y la loza”.