viernes 19 de julio de 2024

El futuro de las PASO y el subsidio al transporte aceleran el clima preelectoral

El intendente Garro tuvo activa participación en la reunión de intendentes de Cambiemos donde se discutieron ambos temas. En medio de los actos por el Día de la Lealtad, la oposición peronista mira de reojo un escenario que la puede favorecer o hundir según cuál sea la resolución.

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Falta exactamente un año para las elecciones generales pero la semana que termina se convirtió en el primer recalentamiento, al punto de generar especulaciones y movimientos de rosca más intensos. Dos elementos políticos y uno de gestión aportaron el combustible: la intención de Cambiemos, explicitada en un encuentro de intendentes, de avanzar con una modificación a la ley electoral que elimine las PASO y las fotografías de los actos del Día de la Lealtad aparecen en el primer rubro. La preocupación de los jefes comunales, sobre todo del platense Julio Garro, por el destino de los subsidios al transporte operaron en el segundo, por su posible implicancia en las arcas comunales en plena campaña.

En el terreno preelectoral, ambos elementos (el futuro de las PASO y la unidad o no del peronismo) caminan de la mano. Lo que ocurra con el primero podrá tener directas derivaciones en el segundo. Por eso no es casualidad que el tema haya estado al tope de la agenda en el encuentro mantenido el viernes por los intendentes de Cambiemos, donde Garro tuvo activa participación.

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Una pasada en limpio de lo allí discutido deja en claro que hay una intención de eliminar las Primarias Abiertas, Simultaneas y Obligatorias. Más allá de los argumentos presupuestarios que se alegarán, la intención tiene un fuerte componente de especulación electoral: complicar la posibilidad de que las evidentes diferencias que existen entre los distintos sectores del peronismo puedan saldarse en una gran interna que a la postre podría potenciar las chances en las elecciones generales.

No será ese, obviamente, el fundamento con el que se intentará avanzar con un cambio a la ley electoral. Garro es defensor de la idea y en su entorno alegan que es un despropósito que en el actual contexto de crisis se destinen 5.000 millones de pesos en un sistema al que “casi ningún partido se ha tomado en serio desde que está en vigencia”. Alegan, con algo de razón, que en la mayor parte de los casos terminan compitiendo “listas únicas”.

Cambiar las reglas de juego no es una misión imposible pero le pasa cerca. Cuestiones de votos y de tiempos complican la tarea: el oficialismo necesitaría conseguir dos tercios en el Congreso pero además resolverlo antes de que termine el año dado que la ley impide reformas en el sistema durante el mismo año en que están programadas las elecciones.

Un escenario sin PASO terminaría, además, resolviendo de plano el ordenamiento de las candidaturas oficialistas en los distritos sin necesidad de recurrir a una “orden de cúpula”. En La Plata, el sector del intendente descree de la posibilidad de que haya en el seno de Cambiemos la posibilidad de un armado opositor interno. Los movimientos de los grupo peronistas dentro de la alianza gobernante existen pero todavía algo tibios y son mirados de reojo, pero todavía sin aparente preocupación.

“Están contenidos”, afirman allegados a Garro, y lo demuestra comprometiendo a todos en los timbreos que este fin de semana siguieron en el casco urbano de la ciudad, con el bonus track que implicó la participación de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

LA CONSECUENCIA

El destino que tengan las PASO el año que viene puede ser decisivo para el futuro de la oposición, desde donde ven que un intento fallido del oficialismo por cambiar la ley puede ser una posibilidad de abroquelamiento.

De todos modos el escenario de unidad parece distante y así quedó reflejado en una fecha tan simbólica como la del 17 de octubre donde la multiplicidad de actos en todo el país transitó en el sentido inverso de la declamada unidad.

La región de la capital bonaerense fue un lugar donde el esfuerzo en ese sentido estuvo hecho. Más allá de que tal vez haya sido el escenario con menor capacidad de difusión pública, el acto organizado en Berisso por el Frente Gremial regional en conjunto con los PJ de La Plata, Berisso y Ensenada reunió a grupos que se vienen desencontrando sistemáticamente en los últimos 15 años. No quiere decir que la unidad esté garantizada ni muchos menos. La historia viene demostrando que los personalismos suelen poder más que el espíritu de grupo, pero no deja de ser un primer paso.

En términos matemáticos, los que estaban allí, eso sí, son aquellos que tienen como “mínimo común denominador” su sintonía con el proceso de 12 años encabezado por el kirchnerismo. De La Plata -y para exponer trazo grueso- todos los grupos políticos que en 2017 se nuclearon en Unidad Ciudadana, más algunos sectores gremiales que pudieron haber apostado por alguna rama del mismo árbol genealógico.

Otros, fundamentalmente la rama política y no gremial del randazzismo, y un precandidato a intendente del sector (Guillermo Escudero) optaron por la convocatoria en Merlo del presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez. Algunos de uno y otro sector se encontraron en Luján dos días más tarde, este sábado, en la movida del Movimiento Obrero por Paz, Pan y Trabajo. Son expresiones no excluyentes que por ahora trabajan de manera muy subterránea por un encuentro que aún resulta distante.

No tanto lejano, de todos modos, como lo pueden estar los sectores del denominado peronismo federal, con representación más difusa en la región, y del massista Frente Renovador que tiene en la ciudad una candidatura ya lanzada, quienes si bien no estuvieron en cuerpo sí lo hicieron en alma, adhirieron a la conmemoración del Día de la Lealtad en Tucumán. El sector, tanto a nivel nacional como local, parace perfilarse como una tercera vía que irremediablemente dividirá los votos opositores.

LOS SUBSIDIOS

Aunque es una preocupación vinculada ciento por ciento con la gestión, el impacto que el traspaso de los subsidios al transporte tendría en las Comunas si es que la Provincia decide hacer hacia ellas el mismo traslado que ya decidió la Nación, afectará ineludiblemente la capacidad de gobernar en un año electoral que ya viene atravesado por la crisis.

El intendente Garro, indican sus allegados, descree que la gobernadora María Eugenia Vidal les tire una papa tan caliente. Y su mirada, expuesta en el encuentro con colegas en Vicente López, es compartida. Las señales desde la Provincia son en el mismo sentido y por eso hay cierta calma. Sería el gobierno bonaerense el que absorba los más de 11 mil millones de pesos que reciben las líneas municipales de transporte de todos los distritos para sostener el boleto en valores más o menos “accesibles”.

Garro tomó la bandera para sentar postura porque La Plata aparece al tope de las que resultarían perjudicadas con 831.164.634 pesos. Ni más ni menos que el 10% del presupuesto total estimado para 2019, el cual debiera ser distribuido entre las empresas de transporte locales para evitar que el boleto se dispare a cifras que masacrarían a los sectores más postergados, que son los que toman el micro todos los días: algunos intendentes estiman que sin subsidio el valor promedio de cada pasaje rondaría un dólar, a números de hoy entre 37 y 40 pesos.

“Sería letal para los municipios”, analizan en el entorno de Garro. Y en última instancia podría convertirse en un boomerang para todo el armado que Vidal construyó en los últimos tres años en el territorio de mayor incidencia política del país.

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