El centro platense se transformó en una verdadera pesadilla este jueves a causa de la protesta encabezada por docentes, estatales, judiciales y médicos. Pero al caos vehicular se le sumó un caso policial que generó una fuerte tensión: durante la marcha tres delincuentes aprovecharon para asaltar a los vecinos que pasaban cerca de la galería ubicada en 8 entre 49 y 50. Según informaron fuentes policiales a 0221.com.ar, entre los sospechosos se encontraba un menor de edad que, tras amenazar a los transeúntes con un arma de juguete, intentó apoderarse de sus pertenencias.
Al notar esta situación, uno de los testigos se abalanzó sobre él y le quitó el revólver. Sus cómplices inmediatamente se dieron a la fuga mientras el hombre forcejeaba con el chico. Sin embargo, otro grupo de personas intervino y colaboró para que el implicado pudiera escapar antes de ser identificado: "Los testigos defendieron al menor mientras el resto se escapó y se mezcló con la manifestación", informaron los voceros.
La situación generó una violenta discusión en plena esquina de 8 y 50 entre aquellos que estaban a favor de la liberación del joven y los que decían que deberían haberlo retenido hasta la llegada de las autoridades. Lo cierto es que los sospechosos escaparon sin poder llevar a cabo sus intenciones y la Policía tuvo que intervenir para calmar los ánimos.
Pero la cosa no terminaría ahí ya que, horas más tarde, se registró otro incidente a pocos metros de donde ocurrió el primero. En esta oportunidad, un muchacho fue detenido en 8 entre 47 y 48 tras asaltar a un adolescente y haber intentado escapar ingresando a una galería. Isabel, dueña de uno de los locales que se encuentran allí, dialogó con este medio y explicó: "Fue minutos antes de las 17, yo estaba en el pasillo y vi cómo este chico entró corriendo. Estuve a punto de ponerle el pie para detenerlo pero terminé gritando 'agárrenlo'".

La mujer terminó avisándole a los efectivos dónde se encontraba el asaltante y así fue como las autoridades pudieron arrestarlo. La situación generó gran conmoción entre los transeúntes pero, para los comerciantes, esta secuencia es moneda corriente: "Esperá a que llegue diciembre, esto va a ser un caos", remató Isabel.