En el marco del programa “Primavera responsable” el Municipio busca controlar la realización de fiestas y sancionar las faltas y contravenciones de la noche platense. Los procedimientos comenzaron el jueves 20, previo al inicio de la primavera, y se extendieron al último fin de semana, cuando se realizó un importante operativo de control y seguridad que se llevó a cabo en toda la ciudad.
En ese sentido, los agentes municipales de la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Policía Local, clausuraron cuatro bares: Pura Vida, Mulata, Pachanga y Praga. En tanto, también cerraron dos salones de eventos, el Centro Vasco y Frawens; y un kiosco de 13 y 41 que vendía alcohol luego del horario permitido.
Por otra parte, también se instalaron puestos de control vehicular en diversos puntos de la ciudad, donde secuestraron cinco automóviles y dos motocicletas. De los vehículos, dos conductores dieron positivo ante el test de alcoholemia, mientras que los restantes y las motos no contaban con licencia o seguro.
La campaña “Primavera responsable” hace hincapié en la concientización de los jóvenes sobre la importancia de no conducir si bebieron bebidas alcohólicas o estupefacciones o asistir a eventos que no cuentan con habilitación municipal. Además intenta fomentar que los adultos hablen con sus hijos sobre los posibles peligros que esto genera.
Según se precisó, durante los últimos días se recibieron 31 denuncias al servicio de Atención al Vecino (llamando 147) por ruidos molestos y disturbios en la vía pública, lo cual permite detectar este tipo de festejos que no cuentan con habilitación e incumplen la reglamentación vigente.
“El comienzo de la primavera es un motivo para celebrar, pero es importante hacerlo en lugares seguros y con las condiciones necesarias. Entre todos debemos considerar los riesgos que se corren por comportamientos o festejos irresponsables”, sostuvo el titular del área de Convivencia y Control Ciudadano, Roberto Di Grazia.
En esa línea, remarcó que “es muy importante contar con la colaboración de los vecinos, que son los primeros que se enteran de la organización de los eventos o detectan la venta de alcohol o sustancias ilegales en algún comercio o casa del barrio”, y agregó: “Gracias a las denuncias vecinales, a fines del año pasado pudimos desactivar 28 festejos clandestinos y clausurar otros 25”.