Las librerías independientes de toda la Argentina continúan atravesando una situación crítica que las jaquea y pone en peligro su subsistencia. Por eso, desde la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) siguen en emergencia y reclaman medidas urgentes al Gobierno.
En la organización remarcan una fuerte caída en las ventas y en la facturación, situación además que se da en paralelo al aumento de los costos. Además, detallan que "esta emergencia se produce en un contexto educativo que exige recuperar la lectura".
"Cuando una librería cierra, no desaparece solamente un comercio. Se pierde un espacio de encuentro, de acceso a los libros y de promoción de la lectura en cada comunidad", explican.
En este contexto, FALPA reclamó medidas urgentes para preservar la red de librerías independientes de todo el país. "No solicitamos privilegios. Solicitamos condiciones que permitan competir, trabajar y sobrevivir. El esfuerzo individual de los libreros tiene un límite. Ese punto está llegando", definen.
Las librerías independientes, en jaque
Una encuesta nacional realizada por la FALPA revela un fuerte deterioro de la actividad: entre 2023 y 2026 la venta de libros cayó aproximadamente 25%, mientras que la facturación real se redujo 41,5%. Por eso, advierten que numerosas librerías independientes se sostienen reduciendo la remuneración de sus propietarios, utilizando ahorros o recurriendo al endeudamiento.
Entre 2023 y 2026 la venta de libros cayó aproximadamente 25%, mientras que la facturación real se redujo 41,5%
Mientras los ingresos se redujeron, importantes costos necesarios para mantener abierta una librería siguieron aumentando. El indicador elaborado por FALPA sobre servicios, comunicaciones y transporte/logística pasó, en términos reales, de 100 en 2023 a 131,1 en 2026.
Esta emergencia se produce, además, en un contexto educativo que exige recuperar la lectura. Los últimos resultados de las pruebas PISA muestran un deterioro preocupante de la comprensión lectora de nuestros jóvenes. Frente a esta realidad, fortalecer el hábito de leer y preservar la red de librerías que acerca los libros a cada comunidad debe formar parte de una política cultural y educativa prioritaria. Las librerías constituyen una red cultural distribuida en ciudades y pueblos de todo el país: acercan los libros a los lectores, permiten descubrir autores y editoriales y cumplen un papel especialmente importante en la promoción de la lectura.
Las librerías independientes son un rincón fundamental en los barrios para acercar la lectura y la cultura a la gente.
"Frente a esta situación, la Federación solicita a los gobiernos nacional, provinciales y municipales la adopción de medidas urgentes para preservar la red de librerías independientes", piden, a la espera de una respuesta que les permita continuar con las puertas abiertas.