La Justicia de Estados Unidos habilitó al fondo Titan Consortium a solicitar embargos sobre activos argentinos para intentar cobrar una sentencia de US$390,9 millones vinculada con la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral. La medida fue dispuesta por la jueza Jia M. Cobb, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.
La resolución considera que ya transcurrió un plazo razonable desde que quedó firme la orden de pago. La autorización no significa que un activo argentino haya sido embargado de manera inmediata, sino que permite iniciar el proceso para identificar bienes y presentar pedidos de ejecución.
El reclamo se originó en la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral al grupo español Marsans, concretada por el Estado argentino en 2008-2009. Marsans llevó el caso ante el CIADI, que en 2017 estableció una compensación de más de US$321 millones más intereses.
Aerolíneas Argentinas quedó en el centro de un reclamo millonario por la expropiación de la empresa concretada en 2009
El reclamo que terminó en manos de Titan Consortium
Los derechos del litigio fueron vendidos primero a Burford Capital y posteriormente transferidos al fondo Titan Consortium. En 2021, Titan inició ante la Justicia estadounidense el proceso para reconocer y ejecutar el laudo del CIADI.
En 2024, los tribunales estadounidenses rechazaron el planteo argentino sobre el plazo de prescripción y determinaron que correspondía aplicar un período de 12 años. La Argentina apeló esa decisión, pero el 21 de julio de 2026 la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia confirmó el criterio y dejó establecido un monto de US$390,9 millones.
Ahora, la decisión de Cobb habilita a Titan a avanzar con la búsqueda de activos argentinos que puedan quedar alcanzados por medidas de ejecución. Según fuentes de la Procuración del Tesoro citadas por EFE, el Gobierno analiza las herramientas jurídicas disponibles para intentar mitigar o reducir el impacto de la sentencia sobre las cuentas del Estado.