La Confederación General del Trabajo (CGT) reunirá este viernes a su Consejo Directivo para definir la estrategia frente a la reforma laboral que el Gobierno llevará al Senado. En un contexto de fuertes diferencias internas, la central obrera analizará la posibilidad de un paro o una movilización durante el debate legislativo.
La reunión será desde las 11 en la sede de Azopardo. Allí, la conducción cegetista evaluará distintas alternativas de acción, entre estas, salir a la calle el mismo día en que el proyecto comience a debatirse en la Cámara Alta. La definición se dará en medio de un clima de fuerte presión interna y posiciones encontradas.
En la previa del encuentro, la CGT quedó atravesada por diferencias sobre el alcance y la oportunidad de las medidas de fuerza. Un sector de la conducción privilegió en las últimas semanas el diálogo político y las gestiones con gobernadores, con el objetivo de frenar o introducir cambios en la reforma laboral.
Varios dirigentes sindicales mantuvieron contactos con mandatarios provinciales del peronismo que expresaron su rechazo al proyecto y advirtieron sobre un posible impacto negativo en las condiciones de trabajo. Sin embargo, esos respaldos no fueron uniformes y algunas conversaciones previstas quedaron en suspenso.
Patricia Bullrich, una de las defensoras de la reforma laboral que rechaza la CGT
En ese escenario, el ala más combativa de la central obrera reclama una respuesta inmediata y de alto impacto. Desde ese sector insisten en avanzar hacia un paro general y cuestionan la efectividad de las negociaciones políticas encaradas hasta el momento.
La posibilidad del paro y la movilización de la CGT
Entre las alternativas que se pondrán sobre la mesa este viernes aparece también la convocatoria a una movilización frente al Congreso el día en que se inicie el debate, como señal de rechazo al contenido de la reforma laboral.
Los sindicatos del transporte volvieron a plantear la necesidad de una medida de fuerza contundente y recordaron antecedentes de resistencia sindical frente a reformas laborales de gobiernos anteriores, reforzando la presión sobre la conducción.
La decisión que adopte el Consejo Directivo ordenará el posicionamiento de la CGT frente a la reforma laboral y definirá su rol en una semana clave, con el Congreso como escenario y el conflicto sindical nuevamente en el centro de la agenda política.