En un sorpresivo decreto de necesidad y urgencia (DNU) publicado este jueves en el Boletín Oficial, el Gobierno oficializó la transformación del Banco de la Nación Argentina (BNA) en una sociedad anónima (SA). En el Congreso había sido rechazada esta propuesta.
La medida, establecida en el DNU 116/2025, busca modernizar la estructura operativa y jurídica de la entidad para alinearla con estándares internacionales, según fundamentaron. El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció la noticia en redes sociales minutos antes de la publicación oficial: “El Presidente de la Nación acaba de firmar el decreto que transforma al Banco de la Nación Argentina en Sociedad Anónima. Dios bendiga a la República Argentina. Fin”.
El decreto establece que la entidad pasará a llamarse Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima (BNA S.A.), con el Estado nacional manteniendo el 99,9 % del capital social, mientras que la Fundación Banco de la Nación Argentina tendrá el 0,1 % restante.
En los primeros artículos del DNU se dispone la transformación del ente autárquico en sociedad anónima y se aprueba el nuevo Estatuto Social. Además, el Directorio del banco deberá gestionar la inscripción registral ante la Inspección General de Justicia (IGJ), bajo la órbita del Ministerio de Justicia.
El futuro del Banco Nación según Milei
Desde la gestión de Javier Milei sostienen que este cambio es imprescindible para aumentar los préstamos destinados a PyMEs y familias, ya que permitirá ampliar el fondeo de la entidad mediante la eventual apertura de capital, aunque para ello requerirá la aprobación del Congreso.
En el inicio de su gestión, el oficialismo había incluido al Banco Nación en la lista de empresas a privatizar, pero finalmente fue excluido tras el debate en el Congreso. No obstante, el presidente del BNA, Daniel Tillard, avanzó en la transformación del banco tomando como referencia el modelo del Banco do Brasil, que opera como sociedad anónima con participación estatal.
El decreto lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, y marca un cambio significativo en la estructura del banco público más grande del país.