Luego de la disparada que registraron los dólares financieros en el inicio de la semana, el Gobierno le sugirió a los bancos que suban la tasa de plazos fijos, que en los últimos meses se desmoronó como herramienta confiable para resguardar valor.
Ante la creciente presión cambiaria, el Gobierno recomendó a los bancos ajustar al alza las tasas de interés de los plazos fijos.
Luego de la disparada que registraron los dólares financieros en el inicio de la semana, el Gobierno le sugirió a los bancos que suban la tasa de plazos fijos, que en los últimos meses se desmoronó como herramienta confiable para resguardar valor.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, fue el encargado de deslizar ese mensaje durante la noche del martes, cuando participó del encuentro del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) junto a unos 1.000 representantes del sector.

El BCRA ha anunciado recientemente una reducción en la tasa de interés para los plazos fijos, estableciendo un nuevo rendimiento del orden del 4,2% mensual.
Los economistas hablan de un reacomodamiento de precios y entienden que las medidas tomadas por el Banco Central impactan directamente en la suba del dólar.
La sugerencia del Gobierno llega luego de que la semana pasada el Banco Central definiera una baja de tasas desde el 50% al 40% anual, lo que derivó en una significativa disminución en los rendimientos de los plazos fijos que ofrecen los bancos. Sin embargo, pocas horas después de tomar esta medida, el Tesoro salió a colocar bonos y pago una tasa anual cercana al 48%.
"Los bancos deberían tener como referencia ahora la tasa del Tesoro y ya no la del Central para definir sus políticas", manifestó Caputo, dejando en claro el deseo del Gobierno de que los bancos incrementen las tasas que pagan a los ahorristas. En concreto, una mejora de rendimientos en pesos sería clave para detener la presión cambiaria.
La fuerte baja de tasas, que quedaron en niveles muy negativos en relación con la inflación, tuvo que ver en gran parte con el plan económico de emergencia implementado por la administración libertaria, que en los primeros meses de gestión decidió licuar los pasivos remunerados del Banco Central.
Una de las principales razones detrás del aumento del dólar es la falta de opciones confiables para que los ahorristas protejan sus fondos contra la inflación. El plazo fijo era una de estas opciones, junto con el dólar. Pero el Gobierno, en su estrategia para reducir ingresos y ahorros, debilitó la efectividad del plazo fijo como refugio de valor. Esto llevó a que muchos ahorristas recurran al dólar.
Ante esta situación y tras permitir a los bancos fijar libremente las tasas de interés de los plazos fijos, Caputo ahora espera que los bancos aumenten las tasas para disminuir la presión sobre el dólar blue.