A través de la Resolución N!565/2026, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno estableció que la Tasa de Seguridad de la Aviación para vuelos de cabotaje pasará de $260 a $1.725 por pasajero, lo que representa una suba del 563%. La tasa se destina al financiamiento de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
En el Gobierno argumentaron que la actualización responde a la necesidad de adecuar el valor de la tasa a los costos actuales del sistema de seguridad aeroportuaria, ya que el monto vigente para vuelos de cabotaje se encontraba congelado desde enero de 2023. En ese marco, la normativa establece que la suba afectará a pasajeros que embarquen en vuelos regulares de cabotaje, regionales e internacionales desde aeropuertos que integran el Sistema Nacional de Aeropuertos. Para los vuelos regionales e internacionales, en tanto, el valor se mantendrá en US$1,40 por pasajero.
La medida se suma a otro incremento dispuesto semanas atrás por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que elevó la Tasa de Seguridad Aeroportuaria para vuelos de cabotaje de $20 a $6.500 por pasajero.
También se actualizaron los cargos para vuelos regionales e internacionales. En esos casos, la tasa pasó de US$4,42 a US$5 para destinos regionales y de US$ 8 a US$9 para vuelos internacionales.
El Gobierno aumentó las tasas dedicadas al financiamiento de la PSA.
Según explicaron en el sector aeronáutico, el efecto de estos aumentos se trasladará de manera directa al valor final de los pasajes, encareciendo el costo de volar dentro del país.
Fuentes oficiales indicaron que los fondos recaudados serán destinados a la modernización del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, mejoras de infraestructura, incorporación de tecnología y capacitación de personal vinculado a la seguridad operacional.
Críticas de las aerolíneas a la actualización de la tasa
La decisión generó cuestionamientos por parte de representantes de la industria aérea. En la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) advirtieron que la Argentina podría quedar entre los países con mayores costos aeroportuarios de la región. El CEO de la entidad, Peter Cerdá, sostuvo que el incremento "atenta contra el crecimiento récord experimentado en el tráfico de pasajeros y pone en riesgo la competitividad del mercado local".
La medida llega además en un contexto de encarecimiento de los vuelos internacionales por el aumento del precio del combustible de aviación, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Según datos del sector, el barril de Brent pasó de alrededor de US$66 a rozar los US$120, generando un fuerte impacto en los costos operativos de las aerolíneas.