Miles de fanáticos se acercaron al Parque Los Derechos del Trabajador, en Villa Domínico, para despedir al Indio Solari. La convocatoria obligó a adelantar una hora la apertura del Microestadio Gatica, donde el símbolo de eternidad acompañó el último adiós a una de las figuras más influyentes del rock argentino.
Desde las primeras horas de la jornada, miles de admiradores se acercaron al predio de Avellaneda para participar de la despedida. La expectativa creció con el paso de las horas y generó largas filas en los alrededores del predio municipal.
El homenaje al Indio Solari en el Microestadio Gatica
Dentro del recinto, el féretro fue ubicado en el centro de la capilla ardiente sobre dos pequeñas columnas y separado del público mediante una valla metálica. Detrás se destacaba una gran imagen con el nombre "Indio", el número "1949", correspondiente a su año de nacimiento, y el símbolo de eternidad, que se convirtió en uno de los elementos más representativos del homenaje.
Durante los primeros minutos del velatorio, el público todavía no circulaba por el interior del microestadio. Personal de seguridad, integrado especialmente por mujeres con pecheras blancas identificadas con la inscripción "Indio", se encargó de custodiar el área y ordenar el ingreso de los asistentes.
El aforo permitido en el recinto era de 180 personas de manera simultánea, una medida que buscó garantizar una circulación ordenada y preservar la tranquilidad dentro del lugar mientras avanzaba la despedida.
La vigilia había comenzado durante la noche del sábado. Cientos de seguidores se instalaron sobre la avenida Bartolomé Mitre, a pocos metros del predio, y con el correr de la madrugada la cantidad de personas aumentó hasta convertirse en una concentración masiva.
Velorio Indio Solari2
Miles de fanáticos se acercaron al Parque Domínico
Ante la magnitud de la convocatoria, no se estableció un horario límite para el cierre del velatorio. Incluso se analizaba la posibilidad de extender el acceso hasta el lunes o el martes para permitir que todos los fanáticos pudieran ingresar y rendir homenaje.
Mientras continuaban llegando personas desde distintos puntos del país, las autoridades solicitaron mantener un flujo constante y respetar el orden previsto para facilitar que cada asistente pudiera acercarse a despedir al histórico músico argentino.