El Banco Alimentario de La Plata (BALP) realizó este sábado la quinta edición de Misión Naranja, una iniciativa que busca recuperar naranjas silvestres que caen en las calles y destinarlas a comedores comunitarios. La jornada comenzó a las 8.30 en la Plaza Islas Malvinas y reunió a voluntarios.
El objetivo fue recuperar la mayor cantidad posible de frutos para que puedan ser aprovechados y llegar a personas que los necesitan a través de comedores comunitarios.
Desde el Banco Alimentario destacaron que la propuesta apunta no solo a reducir el desperdicio de alimentos, sino también a transformar recursos disponibles en oportunidades y fortalecer el acceso a una alimentación más saludable en la comunidad.
La iniciativa aprovechó una particularidad del arbolado platense. Desde la fundación de la ciudad, distintas calles y avenidas fueron ornamentadas con naranjos silvestres, que con el paso de las estaciones aportan color y aroma al paisaje urbano.
Las naranjas silvestres de La Plata
Se trata del fruto conocido científicamente como citrus x aurantium, una naranja de sabor amargo y ácido que no suele consumirse directamente, pero que puede utilizarse para elaborar dulces y mermeladas.
En ediciones anteriores, el Banco Alimentario recolectó los frutos con herramientas y cuidados específicos para luego destinarlos a la elaboración de mermeladas. El proyecto también permitió aprovechar alimentos que habitualmente terminaban como residuos y convertirlos en productos destinados a comedores y merenderos de la región.
Voluntarios participaron de una nueva edición de Misión Naranja en La Plata
En una edición anterior, la organización había señalado que sus alimentos llegaban a 124 comedores de La Plata, Berisso y Ensenada.
Con la quinta edición de Misión Naranja, el BALP volvió a poner el foco en un recurso que forma parte del paisaje cotidiano de La Plata y que, mediante el trabajo voluntario, puede transformarse en alimento para quienes más lo necesitan.