El 26 de julio de 2020 el país estaba paralizado por el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) a raíz de la pandemia por coronavirus. Pero ese día la ciudad de La Plata se estremeció con el crimen de una persona de nacionalidad colombiana en el barrio El Palihue de la localidad de Villa Elvira. Por este hecho fueron investigados dos hermanos, uno de ellos (el presunto autor material) fue absuelto mientras que el otro (el presunto instigador) está detenido, pero ahora lo acusan de ser quien disparó el arma de fuego. El planteo debe ser resuelto en la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.
Según figura en varios tramos del expediente judicial en la madrugada de esa jornada "un sujeto del sexo masculino, en las inmediaciones de las arterias 123 y 615 de La Plata, por precio o promesa remuneratoria otorgada por otro sujeto de sexo masculino, le efectuó cinco disparos en la cabeza a Víctor Alfonso Sánchez provocando su inmediato deceso". El caso se caratuló como homicidio doblemente agravado por ser cometido por precio o promesa remuneratoria y por el uso de arma de fuego, delito que tiene una pena en expectativa de prisión perpetua.
Por este caso fue juzgado Misael Riveros Zelaya como autor material y resultó absuelto en mayo de 2023. En ese momento su hermano Daniel Riveros Zelaya estaba prófugo. Se le imputaba haber sido quien pagó o prometió pagar para que se cometiera el homicidio.
Tras el juicio oral la fiscal desistió de la acusación y como fruto de la prueba testimonial de ese debate, pidió se remitan copias de la causa a la fiscalía de instrucción “a fin de que se investigue a Edgar Florentín por el hecho en que perdiera la vida Víctor Mejías (Víctor Alfonso Sánchez), haciéndole saber al fiscal que estará interviniendo que Edgar Florentín se encontraría, conforme manifestaciones efectuadas por los testigos en debate, detenido en la República del Paraguay acusado del delito de homicidio”. Es decir, durante el juicio testigos dieron el nombre y apellido del potencial asesino.
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En la sede del fuero Penal de La Plata tramitan decenas de causas de homicidios relacionados al mundo narco
Foto: AGLP
La defensa, a cargo del abogado Juan Di Nardo sostiene que el juicio “revela que la hipótesis por la que, por un lado, se llegó a juicio oral y, por el otro, se requirió la prisión preventiva de mi asistido ha quedado plenamente desdibujada, ya que si se alcanzó la verdad jurídica de que Misael Rivero Zelaya no resultó ser el autor material del homicidio de Víctor Mejías (Víctor Alfonso Sanchez), mi asistido no puede haberle pagado o prometido pagarle para que lo cometa”.
En otro pasaje de la apelación contra el dictado de la prisión preventiva la defensa alega que “si se le achacaba haberle pagado a Misael Riveros Zelaya -o prometido hacerlo-, para que asesine a Víctor Mejías y, fruto del debate oral y público, se decretó la absolución del presunto autor material y se redireccionó la investigación hacia un tercero, necesariamente debe desecharse tener por cierta la conducta que prima facie se le atribuía”.
Pero al momento de resolver el pedido de prisión preventiva solicitado por el fiscal, el juez –según la defensa- “también descartó la versión del Ministerio Público Fiscal y calificó el hecho como homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego (…) y atribuyó a mi asistido el carácter de autor”, pero para el abogado defensor “el hecho tal como fue descripto” no se probó.
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Juan Di Nardo, abogado penalista de La Plata
Foto: AGLP
Para el defensor se “modificó la adecuación típica y adjudicó a mi asistido la calidad de autor del homicidio, circunstancia que va de suyo requiere la modificación de la plataforma fáctica, no obstante lo cual omitió describirla”.
En la causa figura el testimonio de Carlos Areco Florentín quien refirió que tras el crimen “se habría encontrado con Misael Riveros y este le habría manifestado ‘ahí maté al colombiano’ y que con el dinero que le pagó su hermano por haber cometido el hecho ‘arregló su casa, revocó e hizo una base en el frente para hacer una muralla”, lo cierto es que sus dichos por si solos, resultan insuficientes para tener por acreditada la existencia” del pago por la ejecución del homicidio, sostiene la defensa.
Tras analizar otros testimonios del expediente el abogado considera que la acusación presenta “falencias insalvables”. El planteo debe ser resuelto por la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.
EL CASO
“¿Vos sos Mejías?”, le preguntaron dos hombres a bordo de una moto a un sujeto de nacionalidad colombiana, en una esquina de El Palihue. “Sí”, respondió, y entonces uno de los individuos extrajo un arma de fuego y le voló la cabeza de varios tiros. Ambos escaparon. El brutal crimen tuvo un claro sello narco.
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El cuerpo de la víctima quedó tirado en la calle
Foto policial
Los investigadores concluyeron que la víctima, de nombre Víctor y domiciliado en 611 y 116 se dedicaba a la comercialización de estupefacientes y que se disputaba con sus agresores el área de trabajo. En ese marco, lo increparon y le quitaron la vida, sin darle tiempo siquiera a una defensa.
La principal hipótesis indica que Mejías (Sánchez) habría instalado una suerte de “kiosco” de droga en plena calle y que lo tenían “marcado para borrarlo del lugar". Desde el inicio de la investigación los sabuesos judiciales identificaron a los presuntos responsables, dos hermanos, uno de los cuales vivía cerca de la escena del crimen. Uno de ellos ya fue absuelto, el otro pelea por su libertad y sostiene su inocencia. Este caso continuará.