José María Stacchiotti murió a los 73 años y generó una profunda tristeza en La Plata. Comerciante, militante de la Unión Cívica Radical (UCR) y referente social, tuvo una activa participación comunitaria y una vida ligada al trabajo, la familia y las instituciones de la localidad de Gonnet.
Nacido el 16 de octubre de 1952, fue hijo de Carlos Pedro Stacchiotti y Nélida Olmo –ambos comerciantes y propietarios de la histórica "Carnicería del Pueblo", ubicada en la esquina de 14 y 502– y creció junto a su hermano Carlos Alberto en el seno de una familia profundamente arraigada al trabajo.
Realizó sus estudios primarios en la Escuela Primaria Nº18 y cursó la secundaria en el Colegio Industrial Albert Thomas, donde se recibió como técnico químico. Con el paso de los años, mantuvo el vínculo con sus compañeros, con quienes continuaba reuniéndose. En su juventud, Stacchiotti se casó con Patricia Álvarez, abogada y con quien tuvo tres hijas: Marina, María Marta y María de los Ángeles. La familia se amplió con la llegada de sus nietos Nahuel, Ámbar y Elías, con quienes compartía gran parte de su tiempo.
Compromiso con Gonnet y la UCR
Desde muy joven, Stacchiotti trabajó junto a su papá en la carnicería familiar y, con el tiempo, desarrolló su propio emprendimiento en la localidad deMelchor Romero. Más adelante se volcó a la política, siempre dentro de la UCR y donde ocupó los cargos de delegado y subdelegado municipal de Gonnet.
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Stachiotti tenía una activa participación en el Centro de Fomento Manuel B. Gonnet y era un referente social en La Plata
Tras su jubilación, continuó ligado tanto a la actividad política como al rubro familiar, dedicándose a la provisión y reparación de insumos y maquinaria para carnicerías. Apasionado por la pesca y los viajes, especialmente a la Patagonia, también encontró en los últimos años un espacio para desarrollar hobbies como la platería, el trenzado de cueros y la confección de cuchillos.
A lo largo de su vida tuvo una participación activa en la comisión del Centro de Fomento Cultural y Deportivo Manuel B. Gonnet, institución a la que consideraba su segunda casa. Allí fue reconocido por su compromiso y por ser el encargado de los tradicionales asados que convocaban a gran cantidad de vecinos.
Hincha de Gimnasia, sus seres queridos lo recuerdan como un hombre profundamente ligado a sus raíces, perseverante, solidario y comprometido con su comunidad.