Los transportistas escolares de La Plata solicitaron al Concejo Deliberante ampliar a 22 años la antigüedad máxima de los vehículos habilitados. El pedido busca modificar la Ordenanza 10.325, equiparar las condiciones con Berisso y Ensenada y facilitar la continuidad de una actividad afectada por los costos de renovación.
La Asociación de Transportistas de Buenos Aires (ATBA) formalizó el planteo ante el presidente del cuerpo deliberativo, Marcelo Galland. El documento fue firmado por Alberto Barbosa, en representación de la entidad, y por su presidente, Rodolfo Bogarsukoff.
El reclamo está centrado en la Ordenanza 10.325, sancionada en 2007 y encargada de regular el transporte escolar en la ciudad. Los transportistas pretenden modificar el artículo 6°, punto 5, para llevar a 22 años el límite de antigüedad permitido para los vehículos afectados al servicio.
Transportistas escolares buscan ampliar a 22 años la antigüedad permitida para los vehículos en La Plata
Desde el sector remarcaron que las unidades también están alcanzadas por la Resolución 122/2018 del Ministerio de Transporte bonaerense, que establece controles y habilitaciones específicas. En ese sentido, sostienen que una eventual ampliación de la vida útil no debería implicar una reducción de las exigencias de seguridad.
La situación económica de los transportistas escolares
Uno de los argumentos planteados por ATBA está relacionado con las características propias del transporte escolar. Según explicaron, los vehículos realizan recorridos generalmente cortos, en horarios determinados y sobre trayectos conocidos, mientras que la carga efectiva de conducción sería menor en comparación con otros servicios de transporte.
La entidad también puso el foco en el costo que implica renovar una unidad. La falta de subsidios y de alternativas de financiamiento accesibles, señalaron, complica que los prestadores puedan reemplazar los vehículos cuando alcanzan el límite de antigüedad previsto por la normativa.
"Sin esas cuestiones es difícil renovar el material rodante", expresaron los transportistas en la presentación elevada al Concejo Deliberante. A partir de esa situación, solicitaron que se contemple especialmente a quienes ya están habilitados y tienen en esta actividad su principal fuente laboral.
El sector pidió modificar la normativa vigente y equiparar las condiciones con Berisso y Ensenada
El pedido no apunta a conseguir una extensión extraordinaria para determinados vehículos que hayan superado el límite vigente. La intención es que se modifique la norma de manera general y se establezca una nueva antigüedad máxima de 22 años para las unidades escolares.
Berisso y Ensenada, el antecedente para La Plata
La comparación con los municipios vecinos constituye otro de los puntos centrales de la presentación. Desde ATBA señalaron que tanto Berisso como Ensenada permiten utilizar vehículos escolares de hasta 22 años, por lo que pretenden que La Plata adopte un criterio similar.
La diferencia normativa cobra especial importancia en los recorridos que atraviesan distintas localidades de la región. Existen servicios escolares que conectan barrios y establecimientos de La Plata con sectores de Berisso y Ensenada, por lo que las distintas exigencias pueden generar dificultades para los prestadores.
Para los transportistas, unificar el criterio permitiría evitar diferencias entre trabajadores que desarrollan una actividad similar dentro del mismo ámbito regional. También sostienen que mantener el límite actual en La Plata podría complicar la continuidad de algunos recorridos y afectar fuentes laborales.
Controles y seguridad de los estudiantes
Frente a la posibilidad de extender la vida útil de las unidades, los transportistas aclararon que el planteo no busca eliminar ni flexibilizar las revisiones exigidas para el servicio. La seguridad de los estudiantes, indicaron, debe mantenerse como una condición central para cualquier vehículo habilitado.
Por ese motivo, la propuesta contempla que las unidades que continúen prestando servicio permanezcan sujetas a los controles y habilitaciones correspondientes. La ampliación solicitada se refiere específicamente al límite de antigüedad y no a los requisitos técnicos de seguridad.
Ahora, el planteo deberá ser evaluado por el Concejo Deliberante de La Plata. Los prestadores esperan que se analice una modificación de la Ordenanza 10.325 que permita extender hasta 22 años la vida útil de los vehículos y, al mismo tiempo, sostener la prestación del transporte escolar en la ciudad.