Las clases fueron suspendidas por tiempo indeterminado en el Jardín de Infantes Nº 910 "Almirante Brown" de La Plata debido a los reiterados problemas cloacales que afectan al establecimiento. Las familias aseguran que los reclamos llevan tiempo sin obtener respuestas y advierten que la situación se volvió insostenible.
El establecimiento cuenta con cinco salas, incluida sala de 2 años, y funciona en los turnos mañana y tarde. Según denunciaron los padres, los inconvenientes se agravaron con desbordes cloacales, olores nauseabundos y problemas en los sanitarios.
A esto se suma que hay baños clausurados y tapas de inspección rotas, una situación que genera especial preocupación entre las familias por el riesgo de que algún niño pueda sufrir un accidente dentro del establecimiento.
El Jardín de Infantes N° 910 de La Plata suspendió las clases por tiempo indeterminado
Los reclamos al Consejo Escolar que no tuvieron respuesta
Eric García, padre e integrante de la cooperadora del jardín, explicó que los problemas cloacales "son de hace bastante" y que, pese a los reclamos realizados, no obtuvieron una solución definitiva.
"Los reclamos están hechos, nunca se hicieron cargo de nada", señaló el padre. También cuestionó algunos trabajos realizados anteriormente en el patio y sostuvo que los arreglos terminaron dejando algunas zonas "peor de lo que estaban".
Con el agravamiento de los inconvenientes, las autoridades resolvieron finalmente suspender las clases por tiempo indeterminado. Según explicaron desde la comunidad educativa, no se trata simplemente de realizar una nueva destapación, sino de avanzar con una obra más profunda que permita solucionar definitivamente el problema.
Las familias reclaman respuestas y una solución definitiva al Consejo Escolar de La Plata
"Ya es un riesgo para la salud"
Las familias remarcaron que la suspensión no fue la primera alternativa y que las clases continuaron dictándose mientras las condiciones lo permitieron. Sin embargo, sostienen que la situación llegó a un punto en el que mantener la actividad representa un riesgo para los alumnos y trabajadores.
"Lo que menos quieren es la suspensión", contó García sobre las conversaciones mantenidas con los directivos. Sin embargo, ante los desbordes, los olores y las condiciones de los sanitarios, consideraron que ya no había otra alternativa.
Desde la cooperadora también explicaron que los directivos tienen limitaciones para continuar realizando reclamos ante otros organismos y que la situación debe ser canalizada ante el Consejo Escolar de La Plata.
Por ese motivo, las familias decidieron visibilizar públicamente el conflicto y reclamar que se agilicen las obras necesarias. "Primero porque es un riesgo sanitario y, segundo, porque hay una tapa de inspección que podría haberse caído cualquier nene", advirtió García.
Mientras las clases permanecen suspendidas por tiempo indeterminado, los padres esperan una respuesta del Consejo Escolar y que se avance con una solución definitiva para que los chicos puedan volver al Jardín Nº 910 en condiciones seguras.