En medio del conflicto latente con la Municipalidad de La Plata, los puesteros de Plaza San Martín ratificaron su descontento con la propuesta de los funcionarios locales para mudarse a Meridiano V mientras se desarrollen las tareas de remodelación del espacio.
Giovana, una de las feriantes que vende indumentaria hace más de 15 años en el lugar, denunció una persecución por parte de Control Urbano. En diálogo con 221Radio, la vendedora señaló: "Nos amenazan y nos discriminan, nos quitan la mercadería sin hacer un acta".
En ese sentido, comentó la situación que le tocó atravesar en los últimos días. "El viernes me sacaron $15.000 de mercadería. A mí me sirve trabajar, tengo que darle de comer a mis dos hijos y con $200.000 por mes no alcanza", apuntó y recordó además que con el exitendente Julio Garro habían acordado trabajar de manera reducida, por lo que apuntó contra la administración actual asegurando que "(Julio) Alak no quiere" recibirlos.
"Nos dijeron que en 3 meses la ciudad va a quedar 'limpia' de la venta ambulante, se habla de trasladarnos a Meridiano V", sostuvo Giovana al respecto del diálogo que mantuvieron hasta el momento con funcionarios locales.
Tensión por la mudanza de los feriantes de Plaza San Martín
Cabe destacar que, si bien las autoridades locales explicaron que los vendedores ambulantes no serán desalojados por la fuerza, la remodelación de la Plaza San Martín implicará la obligatoria reubicación de los puesteros. Frente a esta situación, la Comuna analiza la posibilidad de acondicionar un predio en el citado barrio para alojar a 700 trabajadores.
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La venta ambulante deberá interrumpirse en Plaza San Martín mientras se lleven adelante tareas de remodelación.
En los últimos días, Gladys, otra de las feriantes que trabaja en este sector, explicó que uno de los principales motivos del rechazo tiene que ver con que Meridiano V "es un espacio para los fines de semana, pero el resto de los días es un barrio y va a ir poca gente".
La puestera argumentó además que todas las trabajadoras alquilan un depósito en 6 y 54 donde pagan expensas e incluso un seguro contra incendios para guardar la indumentaria que venden. "Tenemos contrato por 3 años. ¿Qué hacemos con el depósito si nos vamos a otro lugar tan alejado?", planteó la vendedora, manifestando su rechazo a la medida.