Los shows de BTS en La Plata, previstos para el 21, 23 y 24 de octubre en el Estadio Único Diego Armando Maradona, traerán a la ciudad una costumbre que se convirtió en parte de la cultura de los fanáticos del K-pop: los freebies, pequeños regalos que los seguidores preparan para entregar o intercambiar con otras personas antes de los recitales, sin esperar dinero a cambio.
La práctica se popularizó entre los integrantes de ARMY, como se conoce a la comunidad de seguidores de la banda surcoreana, y tiene como objetivo compartir recuerdos, generar vínculos y conocer a otras personas que sienten la misma pasión por el grupo. Lejos de tratarse de productos oficiales, estos objetos suelen ser elaborados por los propios fanáticos.
Pulseras, stickers, llaveros, fotografías y tarjetas coleccionables forman parte de los obsequios que circulan durante los encuentros. Muchos son preparados con semanas de anticipación y llevan imágenes de los artistas, referencias a sus canciones o diseños relacionados con las distintas etapas de su carrera.
Los freebies se convirtieron en una tradición entre los seguidores de BTS y llegarán a La Plata con los recitales de octubre
En ese contexto, la llegada de BTS a La Plata permitirá que esta tradición tenga una nueva expresión en Argentina, donde se esperan más de 150.000 asistentes a lo largo de las tres presentaciones.
¿Qué son los freebies y cómo nació esta tradición entre los fans del K-pop?
La palabra "freebie" proviene del inglés y se utiliza para identificar a los objetos que se entregan gratuitamente. En el universo del K-pop, el término adquirió un significado particular: se trata de pequeños recuerdos que los seguidores de una banda fabrican para compartir durante conciertos, encuentros y otras actividades relacionadas con sus artistas favoritos.
La dinámica es sencilla, los fanáticos llevan varios ejemplares de sus creaciones y los reparten entre otras personas que encuentran en las inmediaciones de los estadios o durante las reuniones previas. Aunque en algunos casos se realizan intercambios, no existe la obligación de entregar un objeto para recibir otro.
Pulseras, stickers, llaveros y tarjetas coleccionables forman parte de los freebies que los seguidores de BTS preparan para regalar
Si bien la costumbre alcanzó una gran popularidad entre los seguidores de la música coreana, sus antecedentes se remontan a otras comunidades de fanáticos. Durante la década de 1960, por ejemplo, los seguidores de producciones de ciencia ficción como Star Trek comenzaron a compartir materiales y recuerdos durante convenciones y reuniones.
Con la expansión internacional del K-pop alrededor de 2010, los freebies encontraron un espacio entre los seguidores que ya coleccionaban fotografías, álbumes y las conocidas photocards, tarjetas con imágenes de los integrantes de las bandas. Las redes sociales contribuyeron a difundir la práctica y facilitaron la organización de los intercambios.
Los freebies de BTS: pequeños regalos que buscan generar nuevas amistades
Una de las particularidades del fenómeno es que muchos seguidores dedican horas de trabajo y dinero a elaborar objetos que luego regalarán a personas desconocidas. Sin embargo, el valor de los freebies no está relacionado necesariamente con su costo, sino con el significado que adquieren dentro de la comunidad.
Para los integrantes de ARMY, estos regalos funcionan como una forma de acercamiento. Una pulsera hecha a mano o una tarjeta diseñada especialmente para un concierto pueden convertirse en el punto de partida de una conversación entre personas que nunca se habían visto, pero que comparten su admiración por RM, Jin, SUGA, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, los siete integrantes de BTS.
RM, Jin, SUGA, J-Hope, Jimin, V y Jungkook integran BTS, la banda surcoreana que se presentará en La Plata durante octubre
Las creaciones pueden incluir fotografías de los músicos, frases relacionadas con sus canciones, ilustraciones originales o referencias a una gira determinada. Algunas personas preparan decenas de ejemplares para distribuir durante los shows, mientras que otras llevan apenas unos pocos para compartir con amigos o seguidores que conocieron a través de internet.
Esta práctica también permite que los asistentes se lleven un recuerdo distinto de los productos oficiales que se comercializan durante las giras. De esta manera, el intercambio se convierte en una experiencia colectiva que trasciende el espectáculo musical facilita el encuentro entre desconocidos y fortalece los vínculos entre los miembros de ARMY.