La investigación judicial vinculada a la muerte de Johana Ramallo podría abrir una nueva etapa a partir de las pericias que se realizarán sobre un teléfono celular y una tablet secuestrados durante última audiencia del juicio oral que se desarrolla en los tribunales federales de La Plata.
La medida fue dispuesta luego de que Javier Novarini, un testigo cuyo nombre apareció en numerosas oportunidades a lo largo de la causa, asegurara ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 que posee fotografías y videos que podrían aportar elementos para el esclarecimiento de los hechos.
A raíz de esa afirmación, los abogados de la querella, Andrés Noetzly e Ignacio Fernández Camillo, solicitaron el secuestro inmediato del teléfono celular utilizado por el testigo durante su declaración. El pedido fue aceptado por los jueces y posteriormente se dispuso también el secuestro de un iPad vinculado al dispositivo.
Ambos equipos permanecen bajo custodia judicial a la espera de los correspondientes análisis periciales. Según pudo saber este medio, la querella designará peritos de parte para intervenir en el proceso y controlar la extracción y preservación de la información contenida en los dispositivos.
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Marta Ramallo es representada por Ignacio Fernández Camillo junto a Andrés Noetzly
Qué dijo Novarini en el juicio oral
La medida surgió durante una audiencia que estuvo marcada por la extensa declaración de Novarini, quien compareció ante el Tribunal luego de que la nueva representación de Marta Ramallo impulsara su convocatoria.
Durante su testimonio sostuvo que cuenta con imágenes y videos que podrían resultar relevantes para la investigación. Según explicó, entre el material habría registros de una camioneta blanca, armas, drogas y distintas escenas captadas en una zona que identificó como cercana a Punta Lara o Palo Blanco.
También afirmó que conservó esos archivos durante años y que los mismos tendrían relación con información que recibió de una mujer mencionada en reiteradas oportunidades a lo largo del juicio. La revelación motivó el pedido de secuestro de los dispositivos para preservar la evidencia y evitar cualquier alteración del contenido.
Durante la audiencia, además, los representantes de la querella hicieron saber al Tribunal que el testigo observaba reiteradamente un smartwatch mientras respondía preguntas, situación que fue advertida en pleno debate.
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Una posible nueva línea de investigación
Las pericias buscarán establecer si efectivamente existen los archivos mencionados por Novarini, cuándo fueron generados, si son auténticos y si guardan alguna relación con los hechos investigados. Las partes coinciden en que el resultado de esos estudios podría aportar nuevos elementos a una causa que lleva casi una década sin respuestas definitivas sobre lo ocurrido con Johana.
La expectativa está puesta en determinar si el contenido almacenado en el teléfono y el iPad permite reconstruir movimientos, contactos o situaciones que hasta ahora permanecieron fuera del expediente.
No obstante, fuentes vinculadas al proceso remarcaron que se trata de una medida exploratoria y que, por el momento, no existe ninguna conclusión sobre el valor probatorio del material.
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Qué se juzga en el debate oral
El juicio que se desarrolla actualmente no tiene por objeto determinar quién mató a Johana Ramallo. De hecho, no hay ninguna persona imputada, procesada ni acusada por la muerte de la joven. Lo que se juzga es la actuación de una presunta organización criminal que operaba en la denominada Zona Roja de La Plata al momento de la desaparición de Johana, ocurrida el 26 de julio de 2017.
En el banquillo de los acusados se encuentran: Carlos Rodríguez, alias "El Cabezón", Hernán D'Uva Razzari, Hernán Rubén García, Carlos Alberto Espinoza Linares, Mirko Alejandro Galarza Senio, Celia Benítez, Celia Giménez y Paola Erika Barraza.
Todos están siendo juzgados por delitos como trata de personas, explotación sexual, comercio de estupefacientes, encubrimiento agravado y falso testimonio, entre otros cargos vinculados al funcionamiento de la red investigada.
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La última foto que Johana Ramallo subió a su cuenta de la red social Facebook
Las incógnitas que siguen abiertas
A casi nueve años de la desaparición de Johana Ramallo, las circunstancias concretas de su muerte siguen siendo una incógnita. La investigación no logró determinar si la joven fue víctima de un homicidio, si murió por una sobredosis o por otra causa.
Lo único que la Justicia considera acreditado es que su cuerpo fue ocultado y fragmentado. Los restos recuperados aparecieron en distintos hallazgos realizados sobre la costa del Río de la Plata, en Berisso, y permitieron su identificación en 2019. Por esa razón, cualquier elemento que pueda aportar información nueva sobre los días previos o posteriores a la desaparición genera expectativa entre las partes.
En ese contexto, las pericias sobre el teléfono celular y el iPad secuestrados a Javier Novarini aparecen como una de las medidas más relevantes incorporadas al juicio en los últimos meses y podrían abrir una nueva línea de investigación en uno de los casos más complejos y sensibles de la historia judicial reciente de La Plata.