domingo 19 de abril de 2026
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Entrevista exclusiva

La lucha del papá de Kim Gómez a un mes del crimen: "Cuando me la cruce, quiero que esté orgullosa"

Marcos, el papá de Kim Gómez, la nena de 7 años asesinada en La Plata, habló con 0221.com.ar a un mes del día más duro de su vida.

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Pasó un mes del crimen de Kim Gómez y Marcos, su papá, no puede dormir bien. No trabaja desde entonces. No ve a Boca por la televisión. Está atravesado por el dolor. Sin embargo, hay algo que lo motoriza para vivir: quiere lograr cambios en la sociedad. Y quiere hacerlo por la memoria de su hija.

"El día de mañana, cuando la cruce, quiero que sienta orgullo por mí, que sienta que no fue en vano su pérdida", cuenta en una entrevista exclusiva con 0221.com.ar. Nunca se había involucrado en política. Sus amigos le recomiendan que no lo haga. Sin embargo, entiende que es la manera de transformar la realidad.

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Marcos sabe que por la muerte de Kim su voz tiene peso. No pide "bala para el que mata". Habla con sensibilidad, se toma un tiempo para pensar cada respuesta y cuida sus palabras. Evita dejarse llevar por la bronca. Reflexiona sobre la inseguridad desde su experiencia de vivir en un barrio de laburantes. Quiere que el estado esté presente y cree que los chicos que cometen delitos necesitan ayuda, pero entiende que un chico que cometió un asesinato tiene que estar detenido; aunque no en cualquier condición.

En los últimos días, el papá de Kim Gómez se reunió con diputados de distintas alianzas para tratar la ley de baja de imputabilidad. Quiere proponer ideas para que trabajen en conjunto. "No me voy a postular de político. Hay varios proyectos que me propusieron desde distintos partidos. Quiero hacer algo en conjunto, pero es difícil", señala.

Lo más complicado son las noches. Las noches son dormir cuatro horas como máximo, pensar, llorar, estar triste Lo más complicado son las noches. Las noches son dormir cuatro horas como máximo, pensar, llorar, estar triste

Durante el último mes, Marcos se juntó con la familia de Mateo Yagame, el chico de La Plata de 18 años que fue asesinado por otro de 14 este mismo año. También, recibió el acompañamiento del papá y el abuelo de Lucio Dupuy, el nene de 5 años asesinado por su mamá y su pareja en La Pampa. "Es gente que ha sufrido mucho, que han salido a luchar. Y la verdad me inspiran, generan esperanza".

—¿Cómo venís llevando el dolor por la muerte de Kim?

—En el día a día se hace lo que se puede, no te voy a mentir. Lo más complicado son las noches. Las noches son dormir cuatro horas como máximo, pensar, llorar, estar triste. Es el momento para volver a la casa y que te falte lo que tenías, ¿no?

Todavía no volví a trabajar. Yo trabajo de manera independiente. No sé si voy a volver a trabajar de lo mismo. Todavía no me lo senté a pensar. Es algo que me dolería mucho porque me costó mucho llegar a donde estoy y siempre fue mi sueño tener mi negocio, mi negocio personal. Todavía son temas que no los pude... Hoy, sinceramente, hay una realidad: si yo no le di foco a tratar de ayudar hoy, que pasó lo de Kim, realmente esto se va a apagar, va a aflojar, y vamos a seguir todos en la misma.

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El papá de Kim Gómez, a pocas horas del crimen que conmocionó a toda La Plata.

El papá de Kim Gómez, a pocas horas del crimen que conmocionó a toda La Plata.

—¿A qué te dedicabas?

—Yo construyo piletas. Hago todo lo que es piscinas. De toda la vida. La verdad que mi viejo es albañil y siempre hizo piscinas. Él me enseñó el oficio, y bueno, yo lo trasladé a mi laburo cotidiano. Y sinceramente, nos va bien. Teníamos todo. Porque la verdad que hoy tener tu negocio que funcione, tener tu familia, tus hijos sanos, no tener deudas, nada... vivíamos realmente bien. Y la verdad, bueno, hay que volver a reinventarse.

—¿Cómo lo vive Florencia (la mamá de Kim)?

—La verdad que lo estamos viviendo diferente. Si te ponés a analizar un segundo, ella fue la que estuvo ahí, la que lo vivió, la que escuchó los gritos, la que escuchó el ruido del auto... Nada, un montón de situaciones que sinceramente la atormentan. Y le va a costar un montón salir. Pero desde donde podemos, tratamos de ayudarla todos para que pueda salir, ¿no? Es una excelente madre, es una buena mujer y no se merecía nada de todo esto. Sinceramente, necesita el apoyo de todos.

Yo considero que los chicos de hoy ya no son los mismos que éramos nosotros antes. Yo considero que los chicos de hoy ya no son los mismos que éramos nosotros antes.

Florencia sabe que esta lucha no la hago por mí. Sabe que lo hago por Kim. Ella no está ahora con la cabeza fuerte para estar acá, porque imaginate que cada pregunta, cada cosa es removerle el pasado, y le hace mal. Ella está con psicólogo, con psiquiatra y, sinceramente, es preferible que ella esté cuidándose como se está cuidando. Porque, ya te vuelvo a repetir, lo vivimos de distintas maneras.

El crimen de Kim Gómez y la edad de imputabilidad

—Vos hablabas de que estuviste pensando en la problemática de la baja de edad de imputabilidad... ¿a qué conclusión llegaste?

—Mirá, yo con lo que vivo el día a día, porque yo soy una persona que vive en un barrio, camino en la calle, la conozco, sé lo que se vive hoy, sé las necesidades que hay. Yo considero que los chicos de hoy ya no son los mismos que éramos nosotros antes. Yo tengo 34 y las maldades que hacíamos nosotros a los 14 no eran las maldades que están haciendo los chicos ahora. No les importa. Si vos salís un rato a la calle, te das cuenta que realmente no les importa.

Y bueno, y por mi situación en particular, la que yo viví, ver cómo el chico de 14 años (que participó en la muerte de Kim) se quiso burlar de mí, de la mamá de Kim, de la jueza, de todos en realidad, porque mintió en todo momento. Y si con 14 años vos estás mintiendo a todo el mundo y no te importa nada, claramente estás mandando el mensaje, ¿no?, de lo que hay que hacer. Yo me acerqué para dar mi opinión a la gente que no vive en los barrios, porque ninguna de las personas que nos gobiernan caminan nuestras calles, no la viven el día a día, ellos no tienen la vista que tenemos nosotros que sí la vivimos.

Marcha mamá de Kim Gómez
Una de las marchas por Kim Gómez. Sobre la ventana, Florencia, la mamá de la nena asesinada.

Una de las marchas por Kim Gómez. Sobre la ventana, Florencia, la mamá de la nena asesinada.

—¿Cómo se burló de ustedes?

—Y que mintió. Nosotros le dimos la posibilidad de que sea sincero. Si vos te equivocaste, tenés que ser responsable. Y él en todo momento mintió. Yo me di cuenta desde el primer día, pero obviamente que se necesitaban las pruebas, ¿no? Y ahí ya te está diciendo todo, que si con 14 años, después de haber hecho lo que hizo, no está arrepentido, mintió, se burló, te está diciendo que no le importa nada.

La madre de ese chico no me miró, no me pudo mirar a los ojos. Y después de que mintió y se comprobó, y vimos todos que realmente fue él con el otro, nada. Ni siquiera el atrevimiento de decir: "Mi hijo mintió, discúlpame". Nada. Entonces, se burlaron. Se burlaron de nosotros, de todos.

—¿Notaste una diferencia entre un chico y el otro?

—Con el mayor, cuando me tocó verlo, sentí que se iba a hacer responsable, con su mirada, con lo que habló. Y bueno, con el otro no, desde un principio me di cuenta que mentía.

El día de mañana, cuando la cruce, quiero que sienta orgullo por mí, que sienta que no fue en vano su pérdida. El día de mañana, cuando la cruce, quiero que sienta orgullo por mí, que sienta que no fue en vano su pérdida.

—¿Estás de acuerdo que se baje la edad de imputabilidad?

—Yo estoy de acuerdo en que se trate la baja imputabilidad. La verdad que, informándome, es una ley que tiene muchos años que no se trata, más de 40, y no se adapta a nuestra realidad. Hoy nuestra realidad es otra, no es la misma de hace 40 años atrás.

—Y sobre las discusiones que surgen, si tienen que estar con el resto de los presos o con gente de su edad, ¿qué pensas?

—Obviamente que considero que un chico de 14 años no puede estar con una persona de 18 años en adelante. Si no hay lugar, hay que construirlo. Obviamente que también hay un montón de cosas a analizar porque parece que uno dice: "Bueno, bajen y metan a todos y se soluciona todo". No, no es ese el punto. Pero la realidad es que hoy se cometen cosas muy graves y no se mide a todo con la misma vara.

No es lo mismo un chico que sale a robar algo para comer, que un chico que sale a matar. Los chicos salen con armas y matan a la gente y sinceramente no tienen el castigo que tienen que tener.

El rol de la política

—¿Qué recepción tuviste por parte de los funcionarios con los que te juntaste?

—Que lo van a tratar. Ojalá que mi experiencia personal los pueda iluminar para tomar una decisión. Una de las primeras, porque si bajamos la ley y no hacemos más nada, esto no sirve para nada. No sirve para nada porque los chicos necesitan tener oportunidades. Tener oportunidades desde la casa, desde la escuela, desde el Estado. Y hoy no las tienen.

—¿Con quién te reuniste?

—Me reuní con gente de un partido, de otro partido, con todos. La verdad que todos se pusieron a disposición para atenderme. Y sinceramente me vi con muchos. No te puedo nombrar porque la verdad que son tantos y te estoy diciendo que son de todos los partidos distintos. Escucho a los que están a favor (de la baja de edad de imputabilidad), a los que están en contra, escucho propuestas de Nación, escucho propuestas de Provincia.

Sinceramente le estoy metiendo ganas y voluntad para aprender, porque soy una persona que se dedica totalmente a otra cosa, pero que quiere ayudar. La verdad que necesito estar ahí, necesito ayudar, necesito dar mi opinión. Sinceramente soy una persona alejada de la política. No les creo a nadie porque siento que nos mienten, nos mienten, nos mienten. Pero bueno, el hecho de poder estar ahí, de participar, de que te escuchen, no sé, me ilusiona creer que, bueno, quizás sea el principio de cambiar las cosas entre todos.

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El tío y el papá de Kim Gómez, en el lugar donde encontraron sin vida a la nena.

El tío y el papá de Kim Gómez, en el lugar donde encontraron sin vida a la nena.

—Con respecto a esto de sentir que tenés la posibilidad de cambiar las cosas, ¿te hace pensar en la posibilidad de involucrarte en política?

—Es que eso lo pensé. Mucha gente me dice, "no te metas en la política, no hagas esto, no hagas lo otro". Pero la situación es esta. La más fácil es que me quede en mi casa, que siga con mi rutina, con mi dolor tranquilo y que no haga nada. Si no nos involucramos, si no me involucro yo, si no se involucran todos los que realmente queremos mejorar las cosas, no va a cambiar nada. Esa es la realidad. O sea, hay que embarrarse, hay que meterse, hay que luchar entre todos, porque sinceramente, saliendo a romper, saliendo a hacer quilombo, no vamos a generar nada. Hay que estar ahí.

Marcos sabe que por la muerte de Kim su voz tiene peso. No pide "bala para el que mata". Habla con sensibilidad, se toma un tiempo para pensar cada respuesta

No hay que tener miedo. Yo, la verdad, que después de lo que pasó con mi hija, perdí el miedo totalmente. Y si hoy tengo que chocar contra uno, contra el otro, contra la gente de adentro, contra la gente de afuera, no tengo problema. Yo digo las cosas que siento y voy a pelear por mis ideales.

No me estoy postulando de político. Hay varios proyectos que me propusieron desde muchos lugares y distintos partidos. Quiero hacer algo en conjunto, sé que es difícil pero lo estoy intentando. Quiero hacer un bien común para cosas que realmente nos merecemos todos, sin importar el partido político ni nivel social.

—Vos hablás que también hay que ayudar a los chicos que cometen crímenes...

—Hay chicos, por ejemplo, que tienen problemas ya en la casa. Tienen problemas en la escuela, ya están saliendo a robar. Y si nadie los ayuda, en ese sentido, ahí, antes que hagan algo grave, van a terminar todos iguales. Si nosotros podemos intervenir... no son muchos pibes. Si intervenimos a la mitad, es un montón.

Pero hay que intervenir, hay que hacer algo, hay que ayudarlos. Lo sé porque con el pibe este, con el que pasó lo de Kim, el chico tenía un montón de problemas. Él dio un montón de indicios de que tenía problemas, que necesitaba ayuda, y nadie lo ayudó. Después, que cada uno es responsable y sabe lo que hace, pero hubiese estado bueno que alguien lo ayude, no sé, desde la escuela, desde el Estado, desde algún lado. Quizás hubiese podido hacer algo.

—¿Creés que el Estado tiene que estar más presente?

—Es que hay un montón de intereses que son para todos. El tema de la educación nos compete a todos. El tema de la seguridad nos compete a todos, desde la gente del barrio hasta el que vive en un country. O sea, hay cosas que son muy puntuales que el Estado tiene que estar. Yo comparto que sí, que es así. Hay cosas que realmente, si el Estado no está presente, vamos a terminar mal.

—¿Te sentiste acompañado por los diferentes funcionarios?

—Mirá, te voy a ser sincero. Con respecto al acompañamiento, yo me siento acompañado por mis amigos, por la gente que me tira buena onda, la gente que me pide que haga cosas. Después, con respecto al Estado, todos me llamaron, todos quisieron estar. Y me voy a sentir acompañado cuando me dejen aportar las ideas claras, que son básicas. Y ahí sí te voy a decir que me voy a sentir acompañado.

—¿Cuáles son esas ideas?

—El tema de ayudar en la educación, el tema de ayudar a los chicos cuando tienen los primeros indicios de problemas delictivos o peleas... hay un montón de puntos.

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Kim Gómez tenía 7 años. El 25 de febrero pasado fue asesinada.

Kim Gómez tenía 7 años. El 25 de febrero pasado fue asesinada.

—¿Cómo seguirán tus próximos días

—Lo único que tengo en claro es que me voy a Bahía Blanca, que la verdad que la gente se está comportando muy bien. Me voy con una gente de la Iglesia 'El Buen Samaritano', de acá, de 6 y 99. Somos 15 personas y vamos en tres camionetas. La idea es entregar las cosas en mano para los barrios donde no ha llegado la ayuda. De donde se pueda, ayudar. Simplemente eso.

—Durante este mes que pasó, ¿recibiste acompañamiento de familias que hayan pasado por algo parecido?

—Sí, estoy en contacto con mucha gente que está en la misma situación que la mía. La verdad que me estoy apoyando mucho en ellos porque me dan los consejos, me ayudan. Todo esto es nuevo. Si bien el dolor lo canalizamos de distintas maneras, ¿no?, son gente que han sufrido mucho, que han salido a luchar, gente que la verdad me inspiran. Porque, por ejemplo, el caso de Lucio fue un caso muy fuerte. Y nada, estar en contacto con la familia de ellos, recibiendo el apoyo y los consejos, me genera esperanza.

—¿Esperanzas de que pueda cambiar la realidad?

—Sí, yo no me presento acá como un salvador. La verdad que quiero aportar de donde me toque aportar, ayudar. Y si no iniciamos hoy a hacer algo después de lo que pasó con Kim, que fue totalmente aterrador, ¿cuándo vamos a iniciar? Saber cómo va a terminar esto... si no hacemos algo, la gente va a salir a matar a todos. Hoy se cruzaron conmigo, que entre todo el dolor, el odio, la bronca, puedo salir a hablar, puedo salir a explicar las cosas y demás, pero imaginate que no todos somos iguales. Cuando le pase algo a una persona que lo viva de otra manera, que quiera salir a pelear, a matar, a chocar, la gente se va a levantar y va a salir. Pero todavía estamos a tiempo.

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