La historia de los perros del Hospital de Niños de La Plata que acompañan, conectan y alivian a las infancias
Saru, Cora y Ari acompañan a los pacientes del Hospital de Niños de La Plata con juego, calma y apoyo emocional, en un programa que humaniza la atención.
Los pasillos delHospital de Niños de La Plata tienen nuevos protagonistas. Se trata de Saru, Cora y Ari, tres perros que, a través de programas de intervención asistida, acompañan a niñas, niños y adolescentes durante sus internaciones, aportando juego, calma y conexión emocional.
La iniciativa comenzó en 2024 con un convenio entre el Hospital Sor María Ludovica y el equipo Las MacAnitas, integrado por la adiestradora Ana Morinigo y sus golden retrievers Saru y Cora. Ellas fueron las primeras en desarrollar intervenciones asistidas con animales en el centro de salud, marcando un antes y un después en la humanización del cuidado.
Por su entrenamiento y características, las golden iniciaron actividades dinámicas y lúdicas al aire libre, para luego ingresar a las salas de Clínica Pediátrica.
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El impacto positivo en los pacientes del Hospital de Niños de La Plata llevó a agrandar el plantel perros acompañantes
Los resultados de la propuesta no tardaron en llegar. En 2 años acompañaron a 54 chicos y adolescentes, con beneficios visibles: menos estrés, ansiedad y dolor; mejor ánimo; más participación; contención en internaciones prolongadas y alivio en procedimientos médicos.
El impacto positivo impulsó la expansión del programa y la incorporación de una nueva modalidad. Así se sumó Ari, un chihuahua de pelo largo integrado a través de un acuerdo entre el hospital, la Defensoría del Pueblo bonaerense y el Observatorio del Vínculo Humano-Animal de la UNAJ, dirigido por el Dr. Juan Enrique Romero.
En 2 años los animales acompañaron a 54 chicos y adolescentes y ayudaron a reducir el estrés, la ansiedad y el dolor, mejorar el ánimo y la contención
A diferencia de Saru y Cora, Ari trabaja desde intervenciones suaves, de cercanía y baja demanda física. Su presencia es clave para reducir la ansiedad, sostener momentos de angustia, facilitar la comunicación emocional y generar un clima de confianza en infancias que atraviesan situaciones sensibles o procedimientos que generan temor.
Actualmente, se encuentra en etapa de adaptación junto a su tutora, la trabajadora social Luisina; el adiestrador Ariel Zapata y la enfermera Laura. En ese marco, recorre pasillos, reconoce olores y sonidos y establece vínculos progresivos con los equipos de salud y con los chicos del hospital.
Un programa que articula lo emocional, lo físico y lo social
Ambos programas comparten una misma visión que tiene que ver con mejorar la calidad de vida de las infancias internadas desde una mirada integral que contempla lo emocional, lo físico y lo social. Mientras Saru y Cora aportan energía y juego grupal, Ari ofrece un acompañamiento íntimo y sereno, ajustado a las necesidades de cada chico o chica.
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Los perros se convirtieron en puentes de alivio y conexión para los chicos internados en el Hospital de Niños de La Plata
Impulsadas por el director ejecutivo, Dr. Gustavo Sastre, y el Servicio de Trabajo Social, estas experiencias ya despertaron interés en otros servicios del hospital. En el Ludovica, los perros se convirtieron en puentes de alivio y conexión, protagonizando un modelo de atención más humano, sensible y cercano.