ver más

La dura carta de la joven de La Plata que pidió que le resalten las pecas y terminaron arruinándole la cara

Tras la micropigmentación, las pecas terminaron siendo tatuaje. La joven de La Plata dice que entró en una profunda depresión y pide ayuda para quitarlas.

Hace más de dos años, la joven de La Plata Macarena Saupe decidió realizarse una micropigmentación facial para resaltar las pocas pecas naturales que todavía conservaba. Según denuncia, el procedimiento terminó dejando círculos y rayas oscuras en distintas zonas de su rostro, además de vasos sanguíneos afectados. Desde entonces, atraviesa un largo proceso para intentar remover el pigmento con láser.

La joven asegura que todo comenzó el 30 de abril de 2024, cuando acudió a Ceserrano Estética, ubicada en 53 entre 18 y 19, con la intención de realizarse una micropigmentación sutil que acompañara sus pecas naturales. Según su relato, compartido en formato carta ante la consulta de 0221.com.ar, el resultado estuvo muy lejos de lo que había solicitado.

“Me hicieron círculos negros, rayas negras en la cara, me explotaron vasos sanguíneos y, además, me pincharon con tanta fuerza que, según me explicaron posteriormente distintos profesionales, el pigmento había quedado en una profundidad que la micropigmentación se convirtió en un tatuaje y que requería tratamiento láser para poder eliminarlo”, contó Macarena a este medio.

El pigmento había quedado en una profundidad tal que la micropigmentación se convirtió en un tatuaje, por lo que requiere tratamiento láser para eliminarlo El pigmento había quedado en una profundidad tal que la micropigmentación se convirtió en un tatuaje, por lo que requiere tratamiento láser para eliminarlo

La joven sostiene que antes de someterse al procedimiento había consultado por los trabajos realizados y que decidió avanzar porque había visto resultados que consideró satisfactorios. También afirma que confió en la experiencia que la estética promocionaba en sus redes sociales.

Sin embargo, según su denuncia, las marcas que aparecieron en su rostro no se correspondían con el trabajo que había pedido. Durante los días posteriores, desde la estética le habrían indicado que el pigmento se aclararía con el tiempo. Pero las manchas permanecieron.

Dos años intentando recuperar su rostro

Según su relato, en un primer momento decidió afrontar la situación con paciencia. Asegura que se comunicó con Cecilia Serrano, responsable de la estética, y le explicó lo que había ocurrido. De acuerdo con la versión de Macarena, la se comprometió a hacerse cargo de las sesiones de láser que fueran necesarias. Mientras esperaba que ese compromiso se concretara, la joven asegura que su vida comenzó a cambiar de manera drástica.

El local al que apunta es Ceserrano Estética. Según contó, atravesó una profunda crisis emocional, perdió trabajos, dejó de salir y comenzó a evitar mirarse al espejo. En los mensajes y videos que difundió en redes sociales también relató el momento de extrema angustia que atravesó y aseguró que llegó a tener un intento de suicidio que finalmente no se concretó.

Macarena, la joven de La Plata que realizó la denuncia por el tratamiento fallido

La llegada de su hijo fue motivo de alegría, pero el embarazo también estuvo acompañado por nuevas dificultades. Además, por la gestación y posteriormente por la lactancia, Macarena no podía realizarse el tratamiento láser. El embarazo terminó de manera compleja: su bebé nació mediante una cesárea de urgencia a las 28 semanas de gestación y pesó apenas 1,080 kilos. Permaneció internado durante tres meses.

“Estuvimos internados durante tres meses peleando por su vida”, relató la joven. Durante ese tiempo, Macarena asegura que continuó en contacto con Serrano, quien le preguntaba por la salud de su hijo y le manifestaba que se haría cargo del tratamiento una vez que terminara la lactancia.

"Entré en una depresión muy profunda. Perdí mi trabajo, perdí las ganas de salir con mis amigos, no quería salir de casa, dejé de querer verme y hubo días en los que ni siquiera quería mirarme al espejo. Dejé de tener ganas de comer y llegué a un punto emocional al que jamás había llegado en toda mi vida. Mis amigos incluso se comunicaron con Cecilia Serrano para pedirle que se hiciera cargo de la situación porque yo había llegado a tener un intento de suicidio que gracias a Dios no llegué a hacerlo, pero había llegado a un lugar mental realmente oscuro.

La ayuda quedó a mitad de camino

Una vez que dejó de amamantar, Macarena volvió a intentar avanzar con el tratamiento para remover el pigmento. Según cuenta, las marcas continuaban visibles y algunas incluso habían adquirido una tonalidad verdosa. De acuerdo con su versión, después de insistir durante un tiempo, Serrano finalmente pagó una sesión de láser y la acompañó hasta Capital Federal. Sin embargo, cuando le informaron que serían necesarias más sesiones, la ayuda se habría interrumpido.

La responsable de Ceserrano Estética había señalado, según los mensajes que Macarena difundió, que durante el proceso había colaborado con productos, consultas, una derivación médica, una sesión de láser y el traslado. La joven, en cambio, sostiene que inicialmente le habían prometido afrontar las sesiones necesarias. La diferencia sobre ese compromiso es uno de los principales puntos de conflicto entre ambas.

Vendió su vehículo para continuar con el tratamiento

Ante la falta de una solución que, según afirma, esperaba recibir de la estética, Macarena comenzó a afrontar por sus propios medios los gastos vinculados al tratamiento. Durante el primer año y medio, sostiene que pagó productos, consultas y diferentes tratamientos. Finalmente, llegó a vender su propia movilidad para poder continuar con el proceso de eliminación de la pigmentación.

Según explicó, actualmente necesita realizarse una sesión de láser aproximadamente cada 45 días, con un costo cercano a los $200.000. El pasado 6 de agosto, después de ahorrar para poder pagar una nueva sesión, decidió contar públicamente su historia a través de TikTok. El video se viralizó y, en pocas horas, comenzó a recibir cientos de mensajes.

A más de dos años del procedimiento que, según denuncia, cambió su rostro, Macarena asegura que las consecuencias todavía forman parte de su vida cotidiana. Aunque ya comenzó con el láser, sostiene que su cara “nunca va a volver a ser la misma” y que todavía le queda un largo camino por delante.

“Desde 2024 estoy intentando recuperar mi cara”, expresó. Y resumió el objetivo de su exposición en un mensaje dirigido especialmente a otras mujeres: “Necesito llegar a todas las mujeres que pueda. Tomemos conciencia, no confiemos en cualquiera, no dejemos nuestros cuerpos en manos de personas así”.

La denuncia de Macarena se mantiene, por ahora, en el terreno público y mediático, mientras continúa afrontando los tratamientos necesarios para intentar recuperar el aspecto de su rostro.

Te puede interesar

En Vivo
Video