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Julio Alak pidió la apertura de un Juicio por la Verdad por los fusilamientos de junio de 1956

Julio Alak acompañó a familiares de las víctimas en una presentación judicial para reconstruir los hechos ocurridos durante junio de 1956 en La Plata.

El intendente de La Plata, Julio Alak, solicitó formalmente la apertura de un Juicio por la Verdad por los fusilamientos de junio de 1956. Lo hizo junto a familiares de las víctimas mediante una presentación judicial que busca reconstruir lo ocurrido durante aquellos hechos y garantizar el acceso a la verdad como forma de reparación.

Alak patrocinó la presentación realizada ante la Justicia con el objetivo de impulsar medidas de prueba, profundizar la investigación histórica y avanzar en el esclarecimiento de los fusilamientos perpetrados durante la represión posterior al levantamiento encabezado por el general Juan José Valle.

"Hace 70 años negaron la democracia a fuerza de fusilamientos", expresó el jefe comunal durante la presentación. Además, sostuvo que las consecuencias de aquellos hechos trascendieron a las víctimas directas y alcanzaron a generaciones posteriores. "Hay heridas que atraviesan generaciones; hay silencios que también producen daño", afirmó.

La placa que conmemora a los fusilados del 1956 en La Plata

El planteo de Julio Alak ante la Justicia

Durante su intervención, el intendente remarcó que las familias de las víctimas tienen derecho a conocer lo sucedido y que el Estado democrático tiene la obligación de garantizar ese acceso a la verdad.

"Las familias tienen derecho a conocer la verdad y la democracia tiene el deber de garantizarla", señaló Alak. En ese marco, consideró que el esclarecimiento de los hechos constituye un paso necesario para fortalecer la memoria democrática y reparar una deuda histórica.

Julio Alak junto a los familiares de las víctimas de los fusilamientos

La verdad como una forma de reparación

La presentación sostiene que el derecho a la verdad no se limita a obtener información sobre acontecimientos del pasado. También comprende la reconstrucción de los hechos, la preservación de la memoria histórica y la posibilidad de elaborar el duelo tanto en el plano individual como colectivo.

Según se argumentó, la jurisprudencia nacional e internacional ha reconocido que la investigación y el establecimiento oficial de la verdad constituyen una medida reparatoria en sí misma frente a graves violaciones a los derechos humanos.

En relación con los fusilamientos de junio de 1956, el planteo destaca que el impacto de aquellos hechos alcanzó no solo a las víctimas directas, sino también a sus familias y a los espacios políticos y sociales a los que pertenecían.

Julio Alak en la Plaza Malvinas de La Plata

Por ese motivo, el Juicio por la Verdad es presentado como una herramienta para reconstruir judicialmente los acontecimientos, preservar la memoria histórica y garantizar un derecho que el Estado democrático tiene la responsabilidad de proteger.

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