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Helen Zout recuerda el encuentro con Julio López en la histórica foto que recorrió el mundo

Helen Zout recuerda cómo hizo el retrato de Julio López que se convirtió en un ícono de la memoria y recorrió el mundo entero.

Hay una foto de Julio López que es histórica, trascendió las fronteras y se convirtió en un ícono reproducida e intervenida hasta el infinito. Muestra el gesto con los ojos fuertemente apretados, las pestañas juntas y el ceño fruncido de un hombre que parece expresar el dolor de los recuerdos que unos años más tarde se convertirían en un relato clave para condenar a unos de los máximos exponentes del aparato represivo de la dictadura.

Helen Zout es la autora de ese retrato captado en el año 2000 y formó parte de la serie “Desapariciones” que realizó hasta el 2006. Habla desde el presente con 0221.com.ar: “Recuerdo perfectamente el momento en el cual le hice el retrato a López como si fuera ayer. Para mí hacer una foto que pretendo que sea trascendente es casi un ‘desafío ritual’”.

Aquellos registros, que también incluyeron a la sobreviviente ya fallecida, Nilda Eloy, surgieron cuando Helen comenzó a ir a la Cámara Federal de La Plata, donde se realizaban los Juicios por la Verdad, esa instancia previa a la anulación de las leyes de Obediencia y Punto Final, que no tenían consecuencia penal para los acusados. Ahí les proponía a sobrevivientes y familiares de desaparecidos sumarse a lo que se convertiría en esa serie que incluyó la foto que terminó siendo histórica.

Una foto inédita de Nilda Eloy y Julio López en 1998, que Helen Zout publicó recientemente en sus redes sociales

El momento de la foto de Julio López

“Me preparo con anticipación y no hago nada que me pueda distraer. El silencio y la meditación es fundamental desde el día anterior”, cuenta Helen al rememorar aquellos días y esos momentos compartidos con López. “Aclaro que no siempre lo logro ya que eso depende de muchos factores, pero fundamentalmente del fotógrafo y del fotografiado”, agrega.

Y se traslada hasta ese momento y lugar. Su estudio. “Ambos estábamos seguros de que teníamos que dar lo mejor de cada uno de nosotros para el objetivo final que era dejar testimonio visual del horror que él habían vivido junto a sus compañeros de cautiverio”, dice. Y pensando en López, cuenta que sabía perfectamente de qué se trataba el trabajo de construcción de esa memoria visual sobre las desapariciones de personas durante la última dictadura militar en Argentina.

“Lo recuerdo con su sencillez, humildad y generosidad, él se dispuso a la charla y a las muchas tomas con varias cámaras de distinto formato que suelo usar en estos casos. Le pedí el máximo de concentración y creo que él, la cámara, y mi corazón se alinearon como una flecha con dirección al infinito”, analiza.

El detalle del torso desnudo y los ojos cerrados

Además del gesto y los ojos cerrados, otro de los elementos que dan fuerza al retrato es el torso desnudo de López. Helen cuenta la intimidad de ese momento. “Estábamos haciendo las tomas y en las primeras tenía la camisa puesta. A mí me molesta el cuello porque interrumpe un poco la expresividad”, dice.

Fue entonces que le pidió que se la quitara. “Lo aceptó y ahí empecé a trabajar con una estética más limpia en el sentido visual”, dice.

Le pedí que se quitara la camisa porque el cuello interrumpía la expresividad, se la sacó y pude trabajar una estética más limpia Le pedí que se quitara la camisa porque el cuello interrumpía la expresividad, se la sacó y pude trabajar una estética más limpia

Para el gesto de los ojos cerrados no fue necesario un pedido inicial. “Era algo habitual en él –dice–. En la charla, mientras me hablaba cerraba los ojos y yo le decía, ‘Bueno, a ver, detengámonos acá y ahí trabajamos’”.

También recuerda las charlas que se daban aquel momento. “Julio constantemente hablaba de lo que él había visto y de las averiguaciones que había hecho. No era que yo le tuviera que pedir, sino que él solo me contaba”.

Mucho de lo que le contó a Helen, López lo repitió en la histórica declaración del 28 de junio de 2006. “Yo le pedí que me cuente qué había pasado ese día, cuando sucede lo del asesinato de sus compañeros de cautiverio”, recuerda no obstante. “Si él encontraba un canal de confianza, se daba naturalmente. Era muy generoso al relatar”, agrega.

Helen Zout al ser declarada ciudadana ilustre de La Plata

La multiplicación de una imagen

La foto de López sacada por Helen Zout ha circulado por todo el mundo y aparece multiplicada hasta el infinito en réplicas e intervenciones. “He llevado estas fotografías a los lugares más recónditos de la Tierra, donde el idioma era otro pero las luchas para lograr la justicia social eran las mismas”, dice.

Y cuenta que ha visto el retrato de López reproducidas en las mano de los manifestantes en distintas ciudades Argentinas. “La he visto pintada en paredes recreada por talentosos compañeros muralistas” se emociona.

Una de las intervenciones de rostro de Julio López registrado por Helen Zout

Pero también objeta su uso. “Se la han apropiado con y sin permiso, con y sin ingenuidad”, dice y recuerda que ha tenido que responder a la familia de López cuando salió publicada indebidamente y sin autorización.

“Por ello me convertí en su custodia y más que nunca sentí que cada foto tiene un autor con toda la responsabilidad que ello conlleva”, agrega y cierra con algo de tristeza y resignación: “Algunos me han dicho que la foto es anticipatoria de su última desaparición. Y, a mi pesar, lo reconozco. Pero también sé que el arte es anticipatorio. Y no por magia. Sino por intuición y compenetración. Porque la foto es tan parecida a la vida que sorprende. Lo sé”.

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