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Federico Ayllón: "No somos un partido testimonial y vamos a llevar candidato propio en 2027"

El nuevo presidente de la UCR La Plata, Federico Ayllón, habló con 0221.com.ar sobre el partido, la gestión de Alak y las diferencias con Milei.

Por Jorgelina Naveiro Redactora Política

Federico Ayllón tiene 56 años, es abogado y milita en la Unión Cívica Radical (UCR) desde los 13. El último martes asumió como nuevo presidente de la Junta Central de La Plata, acompañado por Laura Busse como vicepresidenta y Leandro Bazze como secretario general. Sucede en el cargo a Pablo Nicoletti.

Su historia dentro del radicalismo comenzó en 1983, cuando cursaba el primer año del secundario en la Escuela de Educación Media N°15 de City Bell. Dio sus primeros pasos en Franja Morada Secundarios, llegó a ser secretario general de la agrupación y desde entonces pasó por diferentes espacios de la estructura partidaria.

Fue presidente del subcomité de City Bell y del comité de la Sexta Sección. Cuatro décadas después de iniciar su militancia, quedó al frente de un radicalismo platense que busca recuperar protagonismo y construir una alternativa electoral para 2027. Su postulación fue parte de un acuerdo de unidad entre Futuro Radical, el sector alineado con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro -al que Ayllón pertenece- y Adelante Buenos Aires, liderado por el senador nacional Maximiliano Abad.

En diálogo con 0221.com.ar, Ayllón habló de los objetivos del radicalismo platense, defendió el acuerdo entre las diferentes líneas internas y anticipó que buscará abrir nuevos comités en la ciudad. También cuestionó la gestión del intendente Julio Alak por problemáticas como la inseguridad y la crisis comercial; realizó una fuerte crítica al modelo de Javier Milei y aseguró que la UCR pretende convertirse en "la columna vertebral" de un espacio que dispute la intendencia dentro de dos años.

Federico Ayllón es el flamante presidente de la Junta Central de la UCR La Plata

—¿Cómo empezó su militancia en el radicalismo?

—Soy militante del radicalismo de toda la vida, desde el año 1983. Tenía 13 años y estaba en primer año del secundario. Fui a la Escuela de Educación Media N°15 de City Bell y mi primer acercamiento a la militancia fue en Franja Morada Secundarios, que en ese momento era una agrupación muy fuerte. Fui secretario general y, conjuntamente, militaba en el radicalismo de City Bell. Después pasé por todos los estamentos partidarios: la Juventud Radical, Franja Morada y el partido. También tuve actividad en un montón de instituciones intermedias de la ciudad.

—¿Cómo recibió la postulación para presidir la UCR La Plata?

—En lo personal, por supuesto, es un honor presidir el partido del que formo parte de toda la vida. Mi militancia siempre estuvo. Fui presidente del subcomité de City Bell y presidente del comité de la Sexta, así que la vinculación partidaria fue constante en mi vida. Es cierto que nunca tuve una exposición mediática a través del partido porque no había ocupado un rol de estas características.

—¿Con qué partido se encontró al asumir?

—Creemos que esto es una continuidad de lo que se viene haciendo durante los últimos cuatro años en La Plata, aunque cambiaron algunas circunstancias. La coyuntura nacional no ayuda al radicalismo, pero se ha tratado de darle visibilidad y apoyar a los grupos militantes. Lo que cambió ahora es que, después de mucho tiempo, nos hacemos cargo del partido en el marco de una unidad de distintos sectores. Eso no se venía dando.

El titular de la UCR La Plata asegura que presentarán candidato propio a intendente en 2027

—¿Qué cambia, concretamente, con la unidad?

—Había una división interna que atentaba contra la gobernabilidad del partido. No existía una estrategia única ni en La Plata ni a nivel provincial. Cada sector interno, e incluso territorial, tenía una estrategia que favorecía sectorialmente y no a la generalidad del partido. Ahora logramos una unidad donde convergen todos los sectores y pretendemos centralizar la estrategia para darle una propuesta a la sociedad. Somos un partido históricamente con vocación de poder. No somos un partido testimonial. Somos un partido nacional y la idea es consolidar esos aspectos del radicalismo para ser una alternativa al Gobierno municipal, provincial y nacional.

—Sin embargo, en la Convención Provincial un sector pegó el portazo. ¿Eso no pone en discusión esa unidad?

—La Convención tenía como único punto del orden del día la elección de autoridades. Como no hubo acuerdo con un sector del partido, decidieron retirarse. Pero siguen integrando el Comité Provincia y la Convención. No es que se rompió la unidad partidaria, ni mucho menos. Lo que no integraron fue un representante en la mesa de conducción de la Convención Provincial.

—¿En La Plata están representados todos los sectores internos?

—Sí. La Junta Central está integrada por absolutamente todos los sectores. Se eligen presidente y vicepresidente y después hay dos delegados seccionales de cada sección de la ciudad, además de representantes de la Juventud Radical y de la Organización de Trabajadores Radicales. Es un espectro muy amplio y están representados todos los sectores del partido.

Ayllón comenzó a militar en al radicalismo a los 13 años

"Queremos un partido preparado para gobernar"

—¿Cuáles son los principales objetivos de su mandato en la UCR platense?

—Tenemos los comités históricos y muchos más grupos militantes que comités en distintos lugares de la ciudad. Uno de nuestros objetivos es apoyar y darles visibilidad a esos grupos. El radicalismo está en una crisis electoral, para llamarla de alguna forma, pero tenemos muchísima militancia en absolutamente todos los lugares de La Plata.

—¿Van a abrir más comités?

—Sí, por ejemplo, en City Bell, donde milité toda mi vida, hoy no tenemos un local partidario por una cuestión exclusivamente económica y pretendemos abrir uno. Lo mismo en Los Hornos y Villa Elvira. Para nosotros es muy importante fortalecer y darles visibilidad a los grupos militantes.

—¿Y hacia adentro del partido?

—Pretendemos generar espacios de discusión política. Queremos tener un partido preparado para gobernar. Tenemos vocación de poder y queremos ser una alternativa para conducir la Municipalidad. Para eso necesitamos seguir generando cuadros técnicos, dar opinión e involucrarnos en los problemas de la ciudad, que son muchos.

Ayllón asumió como nuevo titular de la UCR La Plata el martes

La gestión de Julio Alak y el desafío de tener un candidato radical en 2027

—¿Cómo evalúa la gestión del intendente Julio Alak?

—Estamos en una situación complicada a nivel nacional y la cuestión económica se refleja en la Provincia y en la ciudad. Existen problemas puntuales. Tuvimos el problema de Edelap de estos días, que es verdaderamente muy grave. Creo que ahí el Estado tiene que ejercer un control más estricto que no se está haciendo.

—¿Cuáles son hoy los principales problemas que observan en La Plata?

—Hay un serio problema con el comercio en la ciudad de La Plata. Se cierran comercios todos los días, la clase media la está pasando muy mal, ni hablar los sectores más postergados. Creemos que ahí la Municipalidad tiene que tener un rol más activo. El tema de la seguridad también está complicado, no solo en la periferia sino en el casco urbano. Hay muchísimas cosas por mejorar y son puntos sobre los que estamos trabajando para ofrecerle a la sociedad una propuesta superadora.

—¿La UCR va a tener un candidato propio a intendente de La Plata en 2027?

—Sí, por supuesto. Somos un partido de consensos y vamos a hablar con todos los sectores con los que coincidamos en un mismo proyecto político y de ciudad, pero la idea nuestra es llevar un candidato radical. En las últimas elecciones presentamos "Somos", que fue un frente pero mayoritariamente estaba hegemonizado por el radicalismo. Creemos que el radicalismo tiene que ser la columna vertebral de un espacio plural, progresista, con vocación social e inmiscuido en los problemas de la ciudad, para ser una alternativa para gobernar La Plata.

—¿Hay autocrítica por el resultado electoral de "Somos"?

—Por supuesto. Hay cosas que dependen de nosotros y otras que no. La coyuntura provincial y nacional no ayudó al radicalismo, pero tampoco tuvimos una estrategia provincial. Cada sección hizo lo que quiso o lo que pudo. Ese es el primer punto que tenemos que resolver. El radicalismo es un partido nacional y tiene que tener una estrategia propia. En la elección se trabajó muchísimo y se sumó mucha militancia que hacía tiempo que no participaba de esa manera. Eso fue bueno, pero el resultado electoral no fue el mejor. Por eso creemos que hay que hacer un volantazo en torno al manejo interno y a la estrategia electoral. Eso es lo que intentamos hacer y se concretó con la unidad tanto en la ciudad como en la Provincia.

El radical aseguró que el partido está en las antípodas de Javier Milei

—¿Quién podría ser el candidato a intendente de la UCR?

—Eso se verá en su momento. Tenemos muchos candidatos y muchos militantes importantes, pero ahora lo que tenemos que consolidar es el partido. Los candidatos van a surgir.

—¿Cómo evalúa la gestión de Javier Milei y, particularmente, el creciente endeudamiento de las familias?

—Es verdaderamente un drama. La están pasando pésimamente mal los sectores más postergados y la clase media. El nivel de endeudamiento de gente que tiene trabajo está verdaderamente muy complicado y eso es producto, sin duda, de la política nacional y del retiro absoluto del Estado que está haciendo el Presidente. Nosotros tenemos otra visión del país y de la política. A veces se habla de estilos y obviamente hay un estilo muy distinto a lo que entendemos que debe ser la forma de gobernar, pero hay algo más profundo: ideológicamente estamos diametralmente opuestos a todo lo que representa este Gobierno. Creemos que tiene que haber crecimiento económico, pero fundamentalmente con equidad. Nos preocupan los problemas de la gente y no nos desentendemos.

—¿El radicalismo también debe hacer una autocrítica sobre el escenario que permitió la llegada de Milei?

—Sí. Los partidos populares tenemos que hacer una autocrítica sobre por qué está gobernando un partido político con estas características. Esa es una autocrítica importante que, por lo menos desde el radicalismo, nos hacemos. Creemos que hay espacio para ofrecerle a la sociedad una alternativa diferente con cuestiones que el radicalismo siempre representó: austeridad, gobernar honestamente, pero pensando en la gente; defender la escuela pública, la salud pública, el crecimiento con equidad y el rol del Estado donde tiene que estar, donde no llegan los sectores privados. También creemos que no hay que abandonar la infraestructura y la obra pública y que hay que cuidar los recursos naturales.

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