viernes 13 de marzo de 2026

Expertos del CONICET trabajan en un dispositivo con inteligencia artificial para detectar hepatitis E

Científicos del CONICET crearon un dispositivo portátil con chip de grafeno e inteligencia artificial para diagnosticar hepatitis E con precisión.

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Un grupo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) avanza en el desarrollo de un dispositivo digital portátil para diagnosticar casos de hepatitis. El sistema combina chips de grafeno, nanoanticuerpos e inteligencia artificial para mejorar la precisión del diagnóstico y facilitar su uso en centros de salud con pocos recursos.

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Un equipo de investigadores del CONICET con base en La Plata logró importantes avances en el desarrollo de un dispositivo digital portátil destinado al diagnóstico de hepatitis E, una enfermedad emergente que suele estar subdiagnosticada en Argentina.

El proyecto se lleva adelante en el marco de la Red ViroSensAr y sus resultados más recientes fueron publicados en diciembre de 2025 en la revista científica ACS Sensors. La red fue creada en 2023 por impulso del entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (MINCyT) y reúne a distintos grupos científicos del país, mientras que la iniciativa apunta a desarrollar biosensores rápidos y portátiles para detectar infecciones virales.

"Trabajo mancomunado"

"Como el sentido de la red tiene que ver con la detección en nuestro país de enfermedades desatendidas y de importancia sanitaria, el trabajo mancomunado de las partes involucradas derivó en el interés por la hepatitis E", explicó Omar Azzaroni, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y coordinador de ViroSensAr.

Hepatitis E CONICET La Plata
El dispositivo fue desarrollado por científicos del CONICET de La Plata y de la UNLP.

El dispositivo fue desarrollado por científicos del CONICET de La Plata y de la UNLP.

Además del INIFTA, participan el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), dependiente del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA); y el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (INSIBIO), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). El proyecto también cuenta con la colaboración de Gisens Biotech, una startup platense dedicada a la bioelectrónica y la nanotecnología que tiene una sede en Estados Unidos.

Chips de grafeno, nanoanticuerpos e inteligencia artificial en el CONICET

El desarrollo se apoya en un estudio previo publicado en octubre de 2025 en la revista Biosensors and Bioelectronics. Allí los investigadores reportaron la incorporación de nanoanticuerpos en chips de grafeno capaces de detectar el virus. Desarrollados en el INSIBIO, estos son proteínas derivadas de camélidos –como llamas o alpacas– y se caracterizan por ser hasta diez veces más pequeños que los anticuerpos convencionales. En el caso de este proyecto, están diseñados para reconocer específicamente el antígeno ORF2, el principal marcador del virus de la hepatitis E.

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"Por primera vez pudimos integrar esos nanoanticuerpos sobre la superficie de chips sensores que, en lugar de ser de silicio como los que utiliza la electrónica moderna, son de grafeno", explicó Esteban Piccinini, investigador del CONICET en el INIFTA y autor de ambos trabajos científicos.

El grafeno es un material derivado del grafito que es cien veces más duro que el acero y tiene una conductividad eléctrica superior a la del cobre, características que permiten desarrollar sensores de alta sensibilidad y tamaño reducido.

El test original pasó de una sensibilidad del 89% y una especificidad del 69% a casi un 100% en ambos valores una vez que se lo complementó con esta técnica El test original pasó de una sensibilidad del 89% y una especificidad del 69% a casi un 100% en ambos valores una vez que se lo complementó con esta técnica

A este sistema se le incorporó además un algoritmo de machine learning desarrollado por la empresa Gisens Biotech, lo que permitió mejorar la precisión del diagnóstico. "El test original pasó de una sensibilidad del 89% y una especificidad del 69% a casi un 100% en ambos valores una vez que se lo complementó con esta técnica", señaló Piccinini, quien en 2023 recibió el premio MIT Innovators Under 35.

Un test más simple para detectar hepatitis E

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos años se registraron casi 20 millones de casos de hepatitis E aguda en el mundo. Aunque Argentina es considerada un país de baja endemia, en la última década se detectaron casos en regiones del centro y norte del país.

Especialistas advierten que la infección está subdiagnosticada y que muchos casos no se detectan, en parte porque los síntomas pueden confundirse con otros tipos de hepatitis o infecciones que también generan ictericia. El nuevo dispositivo podría facilitar los diagnósticos en centros de salud con menos recursos, ya que permitiría utilizar sangre capilar –obtenida con una pequeña punción en la yema del dedo– en lugar de sangre venosa, lo que simplifica el procedimiento.

Hepatitis

"Esta simplificación va a permitir realizar diagnósticos en puntos de testeos chicos o sitios rurales, prescindiendo además de personal altamente especializado", indicó Piccinini.

Otra ventaja es que el sistema no solo indicaría si el resultado es positivo o negativo, sino que también permitiría conocer la cantidad de antígeno presente en la sangre. Esa información resulta clave para los casos que evolucionan hacia formas crónicas de la enfermedad. "Estos pacientes se tratan con fármacos durante mucho tiempo y conocer sus niveles de carga viral resulta esencial para corroborar si el tratamiento está siendo efectivo o no, y si es necesario cambiar las drogas", concluyó el investigador.

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